En un reciente informe, el Banco de Corea (BoK) ha actualizado su proyección de crecimiento económico para el primer trimestre de 2026, elevando la estimación del Producto Interno Bruto (PIB) de un 1,7 % a un 1,8 %. Este ajuste no solo marca un hito en la economía surcoreana, sino que también representa el mayor incremento intertrimestral registrado en los últimos cinco años. La expansión se ha visto impulsada por un notable aumento en las exportaciones y una renovada demanda interna, factores que han contribuido a revertir el descenso del 0,2 % que se experimentó al cierre del año pasado.

Este crecimiento es significativo, ya que se trata del mayor avance del PIB desde el tercer trimestre de 2020, un periodo marcado por la pandemia y sus efectos devastadores en la economía global. La recuperación se torna aún más relevante al considerar que el cuarto trimestre de 2025 había sido uno de contracción, donde la actividad manufacturera mostró un desempeño débil. De esta manera, el primer trimestre de 2026 se presenta como un nuevo comienzo para la cuarta economía más grande de Asia, con un panorama más optimista gracias a la reactivación de sectores clave.

El informe del BoK destaca que las exportaciones se revisaron al alza, pasando de un crecimiento proyectado del 5,2 % a un 5,9 % respecto al trimestre anterior. Este aumento es atribuido principalmente a la alta demanda global de semiconductores, un rubro en el que Corea del Sur es un líder mundial. En contraste, las importaciones también experimentaron un incremento del 3,9 %, impulsado por la adquisición de maquinaria y automóviles, lo que sugiere un fortalecimiento de la actividad industrial y comercial del país.

En el ámbito del consumo privado, se observó un ligero aumento del 0,6 %, impulsado por las ventas en sectores como la moda y los servicios financieros. Sin embargo, el gasto público mostró una tendencia a la baja, con una reducción del 0,4 %. Esta combinación de factores refleja una recuperación desigual, donde algunos sectores están creciendo, mientras que otros aún enfrentan desafíos para recuperar sus niveles previos a la pandemia.

La inversión en infraestructura también ha sido un motor importante de crecimiento, con un aumento del 6,6 % en inversiones en instalaciones, mientras que la inversión en construcción creció un 1,4 %. Estos datos sugieren que los proyectos de edificación están cobrando impulso, lo que podría tener un efecto positivo en el empleo y la actividad económica en general en los próximos meses.

Por último, el BoK anticipa un crecimiento interanual del 3,8 % para el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, marcando la tasa más alta desde el último trimestre de 2021, cuando el PIB creció un 4,5 %. Estos números no solo reflejan una recuperación económica, sino que también apuntan a un cambio de tendencia que podría tener implicaciones significativas para la política económica y la planificación futura en Corea del Sur.