El sector de la construcción en Argentina se encuentra en una encrucijada crítica, y este martes, la 90° Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), que tuvo lugar en La Rural, se convirtió en un espacio de reflexión sobre su futuro. Este evento reunió a empresarios, desarrolladores y referentes de la cadena de valor, quienes compartieron preocupaciones sobre el actual estado de la actividad, que se mantiene un 30% por debajo de los niveles de 2023. Sin embargo, las voces presentes también ofrecieron destellos de esperanza ante un nuevo panorama macroeconómico que podría abrir puertas a la recuperación.
Durante la jornada, el auditorio estuvo repleto de líderes del sector, incluidos expresidentes de la CAMARCO y figuras internacionales como Iván Duque. La discusión giró en torno a la grave caída de la actividad constructiva en el país, pero también se escucharon propuestas concretas para revitalizar el sector, tales como la reconstrucción del crédito hipotecario y la necesidad de priorizar la infraestructura en la agenda política. El contraste entre el momento crítico que atraviesa la construcción y las expectativas de reactivación fue palpable en las intervenciones de los oradores.
Uno de los momentos más destacados de la convención fue la intervención del economista Ricardo Arriazu, quien, a pesar del panorama sombrío, brindó un mensaje optimista sobre las posibilidades futuras de la economía argentina. "Los planetas están alineados para la Argentina", afirmó Arriazu, en un intento de transmitir confianza en un contexto que, aunque adverso, presenta oportunidades para el desarrollo. En su análisis, el economista subrayó que la construcción, que alguna vez representó el 25% del Producto Bruto Interno (PBI), ahora se encuentra en un mínimo histórico de solo el 3%, un índice que contrasta notablemente con el promedio mundial cercano al 6%.
Arriazu hizo hincapié en la necesidad urgente de abordar el problema de la inflación, que considera el principal obstáculo para la reactivación del sector. Aunque reconoció que este proceso no es inmediato y requiere tiempo, sugirió que un camino viable podría ser la implementación de sistemas de financiamiento indexados. Sin embargo, también dejó claro que esta opción enfrenta desafíos significativos, como la baja capacidad de los salarios para acompañar estos ajustes y la limitación de los bancos en términos de fondeo.
El economista también criticó la desaparición de instrumentos de ahorro a largo plazo, señalando la importancia del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y otros mecanismos que históricamente han permitido canalizar recursos hacia la construcción y el financiamiento hipotecario. Arriazu argumentó que la reducción de la participación de los títulos públicos en el mercado podría liberar capitales que serían mejor utilizados en fomentar la construcción, un sector que necesita urgentemente reactivarse para contribuir al crecimiento económico.
En su proyección, Arriazu anticipó un crecimiento del 3,5% para el presente año y un superávit comercial que podría alcanzar los 20.000 millones de dólares, impulsado por un aumento en las exportaciones. Además, se mostró optimista respecto al potencial del sector energético, que podría generar más de 30.000 millones de dólares anuales hacia 2030, siempre y cuando Argentina logre mantener la estabilidad económica. "Argentina ha tenido muchas oportunidades en el pasado que no supo aprovechar; espero que esta vez no se repita la historia", concluyó, dejando a los asistentes con un mensaje de esperanza y un llamado a la acción.
En este contexto, Iván Szczech, expresidente de CAMARCO, también expresó su preocupación por la situación actual de la construcción, destacando la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para encontrar soluciones que aseguren un futuro más sólido y sustentable. La convención, más que un mero encuentro, se presentó como un espacio de reflexión crítica y propositiva para enfrentar los desafíos que se avecinan en uno de los sectores clave de la economía argentina.



