El Juzgado Civil y Comercial n.º 2 de Mar del Plata desestimó una demanda presentada por una mujer que reclamaba un supuesto incumplimiento de contrato tras la cancelación de la fiesta de 15 años de su hija. La resolución del juez concluyó que la demandante no logró probar su acusación y determinó que debía asumir los costos del juicio.
La mujer había alquilado un salón social en Mar del Plata y había pagado una seña para asegurar la fecha de la celebración, prevista para noviembre de 2023. En junio de ese mismo año, se enteró a través del DJ contratado que el lugar no estaría disponible debido a obras de remodelación. Ante esta situación, la demandante intentó comunicarse con el salón, donde le ofrecieron la devolución de su seña, pero no se contempló el posible daño por la cancelación del evento.
En su demanda, la mujer solicitaba más de un millón de pesos como compensación por daños y perjuicios, además de intereses y costas. Aportó pruebas documentales, incluyendo mensajes de WhatsApp y actas notariales, para sostener su reclamo. Sin embargo, la parte demandada negó cualquier incumplimiento, argumentando que el salón estaba disponible y que la información sobre la remodelación provenía de una fuente externa. La jueza, tras analizar las pruebas, consideró que no había suficiente fundamento para dar lugar a la reclamación por incumplimiento.



