Resulta pertinente subrayar que un novedoso capitulo se abrio en Con el fin de pagar los luego de que Un hogar promedio promedio sin subsidios tuvo que afrontar un gasto de $192.

En ese contexto, el informe detalló que la factura promedio de energía eléctrica junto con miras a usuarios en ausencia de bonificaciones subió 14,1% en el cargo variable,. Resulta pertinente enfatizar que junto acompanado de miras a quienes recibieron subsidios se redujo 3,9%, debido al nuevo esquema que estableció un tope de 300 kWh mensuales con miras a el bloque subsidiado. En gas natural, la eliminación de los segmentos N2 y N3 derivó en incrementos en el cargo variable de 117% y 80%, respectivamente, para los ex beneficiarios, que pasaron a integrar un exclusivo segmento sin bonificaciones.

Es significativo senalar que los datos se desprenden del informe que publica mensualmente el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires. El 45,8% del costo global se correspondió con el transporte público, el 24,9% de la mano de las tarifas de electricidad, el 16,5% acompanado de las tarifas de agua y el 12,8% con las tarifas de gas.

Vale aclarar que el IIEP, a la hora de llevar a cabo el cálculo, tiene en cuenta la ponderación de un hogar representativo del Área Metropolitana de Buenos Aires y considera consumos promedio. Cabe recordar que este mes comenzó a regir el novedoso esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que distingue en medio de usuarios de energía eléctrica junto con y carente de subsidios,. En el campo del gas ningún hogar recibió bonificaciones en el precio mayorista. Frente a esta circunstancia, a juicio de el citado informe, los subsidios del Estado Nacional representaron el 35% del costo real de los servicios.

Resulta pertinente colocar de relieve que el IIEP estimó para el mes en cuestión un sueldo promedio de $1.733.146 para los trabajadores formales del segmento privado. De manera complementaria, el mismo permitió cubrir nueve canastas de servicios públicos, cuando hace un año permitía cubrir 9,6.

Frente a esta situacion, el incremento en el transporte (+56%) aportó más de la mitad del aumento anual de la canasta de servicios. En medio de este escenario, el gasto en electricidad y gas creció levemente por encima de la escalada inflacionaria estimada junto con miras a el período (+35% y +37%, respectivamente), mientras que el desembolso en agua fue de 19%.