En la jornada de ayer, el dólar estadounidense finalizó su cotización en un promedio de 5,16 reales brasileños, lo que representa una baja del 0,3% en comparación con la sesión anterior, donde se ubicó en 5,18 reales. Este descenso refleja una tendencia que ha llevado al dólar a acumular una caída del 1,19% en la última semana, aunque, a lo largo del último año, la divisa mantiene una disminución del 12,02%.
En cuanto a su comportamiento reciente, el dólar ha registrado cuatro días consecutivos de pérdidas. En este periodo, la volatilidad se ha mostrado notablemente inferior a la del último año, sugiriendo que el mercado está experimentando una fase de mayor estabilidad. De acuerdo con proyecciones de UBS, se espera que el real continúe con una tendencia estable, aunque con una leve depreciación frente al dólar, alcanzando una cotización de 5,40 en el primer trimestre de 2026 y de 5,50 a lo largo del año.
Por otro lado, el Banco Central de Brasil anticipa un crecimiento sólido en el sector agropecuario, lo que podría beneficiar la economía del país. A pesar de la reciente devaluación del real, que superó el 9% frente al dólar en las últimas semanas de 2024, la institución ha descartado la posibilidad de un ataque especulativo contra la moneda. A nivel global, la Reserva Federal de Estados Unidos planea reducir las tasas de interés, lo que podría ofrecer un alivio a las monedas emergentes, mientras que el aumento del déficit fiscal y la deuda pública siguen siendo desafíos significativos para Brasil.



