El frigorífico San Roque, situado en la localidad de Morón, ha decidido cerrar su planta, lo que ha resultado en la desvinculación de 140 trabajadores. La empresa atribuye este difícil paso a los cambios en las condiciones económicas del país y a la reciente apertura de importaciones, que han afectado su capacidad operativa.

En un comunicado, la firma explicó que la decisión se debe a una combinación de factores, como la caída del consumo y la competencia desleal que representan las importaciones de carne sin control. Los empleados han comenzado a recibir los telegramas de despido, en los que se menciona que la situación económica ha vuelto insostenible la continuidad de la producción desde el 27 de febrero de 2026.

El cierre de San Roque no es un caso aislado. Recientemente, el frigorífico General Pico, conocido por sus hamburguesas Paty, también se vio obligado a despedir a 194 trabajadores, enfrentando una crisis financiera significativa. En este contexto, los trabajadores de San Roque aguardan más información y opciones que puedan mitigar el impacto social de esta situación, mientras se llevan a cabo audiencias en el Ministerio de Trabajo para buscar soluciones.