La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha manifestado su preocupación ante la posibilidad de tener que ajustar a la baja sus previsiones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2026, que actualmente se sitúa en un 2,3%. Este ajuste se plantea en el contexto del conflicto armado en Oriente Medio, que ha comenzado a generar un clima de incertidumbre que podría afectar diversos sectores de la economía española.

El análisis realizado por la CEOE en su informe económico de marzo destaca que uno de los factores que podría influir en la disminución de la confianza empresarial y de los consumidores es precisamente la prolongación del conflicto en la región. La pérdida de confianza puede desencadenar una reducción en el consumo de bienes y servicios, así como en la inversión, lo que a su vez tendría un impacto negativo en la economía nacional y en la recuperación postpandemia.

La organización empresarial advierte que, de continuar con esta situación de inestabilidad, la previsión de crecimiento del PIB podría necesitar una revisión, llevándola a un rango de entre el 2% y cifras incluso más bajas. Esto representa un desafío considerable para la economía española, que ha estado intentando recuperarse de los efectos de la crisis sanitaria y de los problemas económicos derivados de la inflación y el aumento de precios en materias primas.

En relación a la inflación, la CEOE estima que, si el conflicto persiste y se intensifican las tensiones en Oriente Medio, la inflación podría situarse entre el 3% y el 4% en los próximos meses. Este escenario es preocupante, ya que supera las previsiones iniciales de un índice de precios al consumidor (IPC) del 2,6% para todo el año. Los datos actuales del Instituto Nacional de Estadística (INE) ya muestran un aumento en la inflación interanual, que ha alcanzado el 3,3%, el nivel más alto desde junio de 2024, impulsado principalmente por el encarecimiento de los combustibles.

Este aumento en el IPC, que se espera sea confirmado oficialmente el próximo 14 de abril, es el más significativo desde hace más de un año. La CEOE destaca que el impacto de la inflación dependerá de la duración del conflicto, y estima que un incremento del 10% en el precio del petróleo podría traducirse en un alza de dos décimas en la inflación y una disminución de una décima en el crecimiento del PIB. De seguir así, el impacto de los precios de la energía podría ser considerable.

La organización también ha señalado que cada aumento de 10 dólares en el precio del petróleo podría aumentar la inflación en al menos tres décimas. Con una previsión de IPC que podría superar el 3% si el conflicto se prolonga por varios meses, el contexto económico se torna incierto, lo que podría afectar las decisiones de consumo e inversión en el corto plazo. Las cifras actuales indican que el impacto económico inmediato del conflicto se reflejará en el aumento de los precios de la energía y del transporte.

A medida que la situación en Oriente Medio evoluciona, la CEOE enfatiza que las decisiones de consumo e inversión en España aún no se han visto significativamente afectadas. Sin embargo, el entorno económico sigue siendo volátil y cualquier cambio en las dinámicas de precios internacionales podría tener repercusiones en la economía local. Por tanto, se hace necesario un seguimiento cercano a los acontecimientos y sus efectos en la economía española, que enfrenta nuevos desafíos en un contexto global incierto.