La defensa de Mauricio Novelli, uno de los protagonistas de la causa que investiga la criptomoneda $LIBRA, ha presentado un escrito judicial en el que niega las acusaciones de estafa y cuestiona la legitimidad de los querellantes involucrados en el caso. Este acto se produce tras más de un año de investigación, donde la defensa argumenta que no se ha encontrado una base penal que sustente las denuncias de fraude. El abogado que representa a Novelli, Daniel Rubinovich, ha solicitado que varios de los denunciantes pierdan su condición de querellantes, aludiendo a figuras como Juan Marchetto, Alan Vega, Matías Paris, Braian Quintero y Martín Romeo, quienes han sido aceptados en la causa y que buscan impulsar su avance.
En su defensa, Rubinovich sostiene que los denunciantes no pueden ser considerados “particulares ofendidos”, ya que, según su perspectiva, no hubo un daño patrimonial que justifique su condición. El escrito enfatiza que los inversores en $LIBRA no han sido víctimas de un delito, sino que, más bien, han participado de manera voluntaria en un mercado de criptomonedas altamente volátil, donde los riesgos son inherentes a la naturaleza del mismo. “A esta altura, el legajo se ha convertido en un intento vano de transformar ex post una pérdida especulativa en una maniobra defraudatoria”, destacó el defensor.
La defensa se detiene en los hechos que han sido investigados, que incluyen encuentros entre los creadores de la criptomoneda y funcionarios, así como la organización del Tech Forum, el lanzamiento de $LIBRA y la caída en el valor del activo. Sin embargo, la argumentación sostiene que ninguno de estos elementos configura una estafa. “No existe una imputación consistente, basada en un ardid penalmente relevante, ni una representación falsa atribuible a los imputados”, argumentó.
Uno de los puntos centrales del argumento es que la causa parece intentar criminalizar las pérdidas que resultan de operaciones especulativas en un mercado que, por su naturaleza, es arriesgado. “La estafa exige un engaño típico que provoque un error y determine una disposición patrimonial perjudicial. Nada de ello aparece configurado”, sostiene el escrito presentado por la defensa.
La defensa también hace hincapié en el hecho de que los compradores de $LIBRA ingresaron a un entorno de inversión donde la volatilidad es la norma y la información sobre el funcionamiento del token estaba disponible públicamente. En este contexto, los adquirentes actuaron bajo un principio de “autorresponsabilidad”, reconociendo los riesgos que conlleva participar en un mercado especulativo y carente de regulación estatal.
Por último, el escrito se opone firmemente a la idea de que la caída del valor de $LIBRA sea el resultado de un plan fraudulento. La defensa argumenta que la disminución del precio se debe a la dinámica habitual de una memecoin, y no a acciones criminales intencionadas. Así, la defensa de Novelli se posiciona no solo en la defensa de su cliente, sino también en la defensa del concepto de autorresponsabilidad en un mercado de criptomonedas que continúa evolucionando y presentando desafíos tanto legales como éticos.



