En un contexto económico que sigue desafiando la estabilidad financiera de muchos, surge en Argentina un fenómeno que ha sido denominado como el de los "millonistas". Este término se utiliza para describir a aquellos trabajadores que, a pesar de contar con un empleo formal, perciben un salario mensual que no supera el millón de pesos. Un reciente estudio del Instituto Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires revela que casi el 46% de los asalariados formales se encuentra en esta situación, lo que pone de manifiesto una preocupante crisis salarial que afecta a gran parte de la población laboral del país.
El informe, elaborado por los investigadores Eduardo Chávez Molina, Mariana Sosa y José Rodríguez de la Fuente, ofrece un análisis exhaustivo del mercado laboral argentino, segmentando a los trabajadores según sus ingresos mensuales. Se destaca que un alarmante 86% de los asalariados informales y un 81% de los cuentapropistas de baja calificación también se ven obligados a subsistir con ingresos que no alcanzan el umbral del millón de pesos. Esta situación es especialmente crítica, considerando que la línea de pobreza se sitúa en 1.470.000 pesos y la de indigencia en 650.000 pesos.
El estudio pone de relieve que el fenómeno de los millonistas no se limita a los sectores más vulnerables, sino que también afecta a la estructura salarial formal. Dentro de este grupo, el 46% de los trabajadores está por debajo del millón de pesos, lo que demuestra la extensión de la crisis a sectores que tradicionalmente gozaban de mejores condiciones laborales. Por otro lado, los patrones formales presentan una realidad diferente, ya que el 84% de ellos supera el umbral mencionado, lo que subraya una marcada desigualdad en la distribución de ingresos entre diferentes segmentos del mercado laboral.
La investigación también hace hincapié en que, en términos generales, el 63% de los ocupados en Argentina recibe ingresos mensuales que no alcanzan el millón de pesos. Esta cifra resalta la magnitud del deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, reflejando una crisis salarial que se ha profundizado en los últimos años. El fenómeno de los millonistas, entonces, se convierte en un indicador claro de la precariedad laboral que afecta a una amplia franja de la población argentina.
En cuanto a las ocupaciones informales, el informe revela que, excluyendo a aquellos que ocupan cargos de dirección en pequeños establecimientos, el ingreso promedio para los trabajadores no registrados fue de 500.000 pesos en el cuarto trimestre de 2025. Las áreas de transporte, construcción y reparación de bienes se destacan como las que presentan los mayores ingresos dentro de este sector, aunque siguen lejos de los niveles necesarios para garantizar una vida digna.
La situación actual del mercado laboral argentino plantea una serie de desafíos que requieren atención urgente. La combinación de una alta tasa de informalidad, la precarización de los empleos y el estancamiento de los salarios han generado un clima de incertidumbre que afecta no solo a los trabajadores, sino también a sus familias y a la economía en general. Es fundamental que se implementen políticas públicas efectivas que busquen mejorar las condiciones laborales y salariales, permitiendo que un mayor número de trabajadores pueda superar el umbral del millón de pesos y acceder a una vida más digna.



