Las principales plazas financieras de Asia cerraron la jornada del lunes con resultados negativos, destacándose la caída del 5,2% del índice Nikkei de la Bolsa de Tokio. Este descenso se produjo tras el aumento significativo en el precio del petróleo y la publicación de datos de inflación en China, que superaron las expectativas de los analistas.
La inflación interanual en China alcanzó un 1,3% en febrero, cuatro décimas por encima de lo que se proyectaba, marcando su nivel más alto en tres años. Esta noticia ha generado preocupación en los mercados, que ya se enfrentan a la incertidumbre provocada por el aumento de los costos energéticos.
En Hong Kong, el índice Hang Seng sufrió una caída cercana al 1,4% en las últimas horas de negociación, mientras que el índice de la Bolsa de Shenzhen se contrajo casi un 0,8%, y el de Shanghái descendió en un 0,7%. Como resultado, el índice CSI 300, que incluye a las 300 principales empresas de las bolsas chinas, experimentó una pérdida de casi un 1% en esta jornada.



