Desde el 1° de mayo, la Ciudad de Buenos Aires ha dado un paso significativo hacia la modernización de su infraestructura vial al eliminar todas las cabinas de peaje en sus autopistas. Con esta medida, la capital argentina se convierte en la primera en el país en contar con un sistema integral de peajes inteligentes, que promete transformar la experiencia de conducción y mejorar la fluidez del tránsito en sus principales arterias. La eliminación del cobro manual de peajes y la instalación de pórticos digitales marcan un hito importante en la gestión de la movilidad urbana.
La decisión de implementar este sistema se enmarca dentro de un esfuerzo mayor por parte del gobierno de la Ciudad, encabezado por Jorge Macri, para optimizar la red vial y adaptarla a las necesidades del siglo XXI. “La Ciudad completa la migración digital de su red vial, eliminando definitivamente el cobro manual y las barreras en todas sus autopistas para agilizar el tránsito y mejorar la seguridad vial”, indicó la administración a través de un comunicado. Este enfoque busca no solo facilitar el desplazamiento de los conductores, sino también implementar un modelo que enfatice la sostenibilidad ambiental.
El nuevo sistema de peajes es posible gracias a la incorporación de tecnología avanzada, que incluye pórticos dotados de cámaras láser y sensores de alta precisión. Estos dispositivos son capaces de identificar las matrículas de los vehículos y detectar los dispositivos TelePASE, lo que elimina la necesidad de detenerse para realizar el pago. Según las autoridades, esta innovación permite que los conductores continúen su trayecto sin interrupciones, lo que a su vez contribuye a reducir la congestión en los accesos a la ciudad, un problema que ha afectado a los usuarios durante años.
Desde el gobierno porteño se estima que la implementación del sistema inteligente representa un ahorro significativo de tiempo para quienes utilizan frecuentemente estas autopistas. Un conductor que transita dos veces al día por la red vial podría recuperar hasta 36 horas al año, tiempo que anteriormente se desperdiciaba en largas filas de espera en los peajes. Además, se subraya que esta modernización también tiene un impacto positivo en el medio ambiente, al reducir las emisiones de CO2 y el consumo eléctrico en un 80% en comparación con el antiguo modelo de peajes.
Pablo Bereciartua, ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad, destacó la importancia de esta transformación: “Desde hoy el 100% de las autopistas de la Ciudad de Buenos Aires son inteligentes. Se terminó el pago manual. Se terminaron las barreras. Se terminó frenar para pagar”. La migración hacia este modelo sin barreras abarca todas las autopistas bajo concesión en la ciudad, comenzando con la Autopista Illia, que fue la primera en operar completamente bajo el sistema inteligente desde 2023.
El Paseo del Bajo, que es un corredor exclusivo para tránsito pesado, también se sumó a este sistema desde su inauguración en 2019. Recientemente, en la Autopista 25 de Mayo, se instalaron pórticos inteligentes que reemplazaron las antiguas cabinas, con el fin de mejorar la experiencia del usuario. Aunque los conductores encontrarán dos pórticos en el recorrido de esta autopista, se aclara que el cobro se realizará una sola vez, lo que simplifica aún más el proceso de pago. Esta iniciativa no solo moderniza la infraestructura de la ciudad, sino que también establece un nuevo estándar en la gestión de peajes a nivel nacional.



