El Gobierno de Brasil ha decidido reforzar las regulaciones relacionadas con la publicidad de las apuestas en línea mediante la implementación de un nuevo conjunto de normativas. Esta medida, que entrará en vigencia el 17 de julio, busca proteger a los ciudadanos de los riesgos asociados con la adicción al juego y las pérdidas financieras que pueden derivarse de estas prácticas. Las nuevas reglas exigen que todos los anuncios relacionados con apuestas incluyan advertencias claras y explícitas sobre estos peligros, de manera similar a lo que se hace con la publicidad de productos como el tabaco y el alcohol.
Las normativas estipulan que las campañas publicitarias deberán incluir, al menos, tres frases de advertencia diseñadas por el Ministerio de Hacienda, que alertarán al público sobre el hecho de que apostar puede causar adicción, que es posible perder dinero y que no se debe considerar como una inversión. Estas advertencias deben estar presentes de forma prominente en los anuncios, ocupando un mínimo del 10% del espacio total, y deben ser legibles y estar en posición horizontal. Este enfoque busca que los consumidores sean plenamente conscientes de los riesgos antes de decidir participar en actividades de apuestas.
Además de las advertencias, la legislación prohíbe la difusión de estrategias de apuestas y pronósticos técnicos que puedan inducir a los espectadores a realizar apuestas inmediatas, una práctica que ha crecido durante la transmisión de eventos deportivos de gran relevancia, como la próxima Copa del Mundo de 2026. La normativa también establece que no se puede presentar el juego como una oportunidad para generar ingresos, empleo o como solución a problemas económicos, evitando así que se asocie la actividad con el éxito personal o social.
Otro aspecto importante de esta regulación es la exigencia de que tanto personas físicas como jurídicas verifiquen que las empresas de apuestas estén registradas en la lista oficial de operadores autorizados por el Gobierno. Esto significa que cualquier anuncio debe incluir de manera visible el número de licencia oficial correspondiente. Este control busca prevenir el acceso a plataformas de apuestas no reguladas y proteger a los consumidores de posibles fraudes.
La protección de los menores también es un punto clave en esta nueva normativa. Las tiendas de aplicaciones deberán implementar medidas que impidan que los jóvenes accedan a aplicaciones de apuestas, mientras que las redes sociales estarán obligadas a establecer filtros para que ningún contenido relacionado con apuestas sea visible para usuarios menores de 18 años. Estas acciones reflejan un compromiso del Gobierno por salvaguardar a la población más vulnerable frente a los riesgos del juego en línea.
Desde la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva el 1 de enero de 2023, el Gobierno ha intensificado la fiscalización de las apuestas en línea, introduciendo condiciones más estrictas y un régimen impositivo específico que no existía anteriormente. Este cambio en la política pública marca un giro significativo en la forma en que se manejan las apuestas en el país, reflejando una creciente preocupación por los efectos negativos que estas pueden tener en la sociedad.



