En un movimiento estratégico clave para el futuro de Bodegas Riojanas, se ha firmado un acuerdo de reestructuración de deuda entre el sector bancario y Vintae. Este plan tiene como objetivo primordial garantizar la estabilidad y continuidad de la histórica bodega, evitando así su potencial declaración de concurso. Según se ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la reestructuración permitirá no solo la reactivación de la empresa, sino también la preservación de un legado vitivinícola esencial para la región de La Rioja.
El acuerdo establece que, tras la implementación del plan, Gevisa Wine Capital, la firma matriz de Vintae, adquirirá una participación del 90% en Bodegas Riojanas. Esto se traducirá en un cambio significativo en la estructura de propiedad, lo que a su vez facilitará la superación de la situación de insolvencia que la bodega había comunicado en febrero pasado. El objetivo es eliminar el riesgo de quiebra, protegiendo así a los acreedores, empleados y otras partes interesadas que dependen de la continuidad de la empresa.
El proceso de reestructuración no está exento de condiciones. Se requiere una resolución del tribunal que valide judicialmente el acuerdo, lo que implica un paso crucial para su homologación. Esta validación busca asegurar que los intereses de todas las partes involucradas sean debidamente considerados, y que la reestructuración se realice de manera transparente y eficiente. La necesidad de esta homologación subraya la complejidad del proceso y la importancia de que se ejecute de acuerdo con la normativa vigente.
Richi Arambarri, CEO y fundador de Vintae, ha enfatizado la importancia de este plan no solo para la empresa, sino para la cultura vitivinícola de La Rioja. En sus declaraciones, Arambarri manifiesta un firme compromiso con la preservación del patrimonio vitivinícola de la región, describiendo la situación actual como una oportunidad para devolver a Rioja su legado histórico. Esta visión de revitalización refleja un enfoque no solo empresarial, sino también cultural y social, que busca conectar a la comunidad con sus raíces vitivinícolas.
El plan de reestructuración contempla una reconfiguración de la deuda financiera de Bodegas Riojanas, ofreciendo alternativas como la cesión de créditos y quitas que se adaptan a las diferentes categorías de deuda. Este enfoque busca facilitar un alivio financiero que permita a la bodega recuperar su estabilidad operativa. Además, la entrada de Gevisa Wine Capital al capital social de la empresa se llevará a cabo mediante la capitalización de los créditos cedidos, lo que implica una reestructuración significativa en la gestión financiera de la bodega.
En adición a la reestructuración de la deuda, Gevisa Wine Capital también proporcionará una línea de financiamiento que se destinará a cubrir las necesidades de capital de trabajo del grupo. Este apoyo financiero no solo es vital para la operativa diaria de Bodegas Riojanas, sino que también está diseñado para implementar un plan de viabilidad que asegure el futuro a largo plazo de la empresa. Así, el acuerdo no solo busca estabilizar la situación actual, sino también posicionar a Bodegas Riojanas para un crecimiento sostenido en el futuro.
En resumen, la reestructuración de Bodegas Riojanas representa una oportunidad crucial para revitalizar una de las casas vitivinícolas más emblemáticas de Argentina. Con el respaldo de la banca y la visión de Vintae, se espera que este plan no solo evite la quiebra, sino que también impulse a la bodega hacia un nuevo capítulo en su historia, preservando su legado para las futuras generaciones de riojanos y amantes del vino.



