El Gobierno de Bélgica aprobó la prohibición de importar mercancías procedentes de los territorios palestinos ocupados, en respuesta a la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza. La decisión fue adoptada durante el último Consejo de Ministros antes del receso de verano.
La medida alcanza a los productos originarios de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y de la Franja de Gaza. Según la información oficial difundida tras la reunión, la prohibición se vincula con los bombardeos israelíes y la muerte de palestinos en el enclave, aunque todavía deben definirse los detalles para su aplicación.
Cisjordania —incluida Jerusalén Este— y la Franja de Gaza fueron ocupadas militarmente por Israel durante la guerra de 1967, junto con los Altos del Golán sirios. En la actualidad, Cisjordania alberga a unos 700.000 colonos judíos, distribuidos entre colonias que Israel considera legales y otros asentamientos calificados como ilegales incluso por el propio Gobierno israelí.
El Derecho Internacional considera crimen de guerra la colonización de territorios ocupados militarmente. La decisión belga se produce en el contexto de la ofensiva israelí sobre Gaza y de las denuncias por la cantidad de víctimas palestinas causadas por los ataques.



