Benito Antonio Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny, se encuentra en un momento álgido de su carrera, que va más allá de la música. Tras su impresionante actuación en el Super Bowl LX Halftime Show, donde logró captar la atención de millones de espectadores en Estados Unidos, el artista llegó a Argentina para llevar a cabo su gira "Debí Tirar Más Fotos World Tour". Las presentaciones en el Estadio River Plate de Buenos Aires, que se extenderán hasta el 18 de febrero, han generado una gran expectativa entre sus seguidores, quienes disfrutaron de un espectáculo deslumbrante. Sin embargo, más allá de su éxito artístico, Bad Bunny ha estado construyendo un notable imperio en el sector inmobiliario.

El cantante ha consolidado un portafolio de propiedades de lujo en mercados inmobiliarios de alto nivel, con un enfoque particular en California y Puerto Rico. Estas inversiones no solo reflejan sus gustos personales, sino que también responden a una estrategia de inversión sólida, que busca proteger su capital ante la inestabilidad de otros activos financieros. Para Bad Bunny, el sector inmobiliario representa un refugio seguro para canalizar las ganancias obtenidas de sus giras, acuerdos comerciales y ventas de discos.

Un detalle interesante vinculado a su presentación en el Super Bowl es la escenografía del espectáculo, que incluyó una casa diseñada por los arquitectos argentinos Federico Laboureau y Maximilian Pizzi, residentes en Los Ángeles. Este diseño, que transformó una estructura temporal en un símbolo narrativo, destacó por su precisión técnica y sensibilidad cultural. En 2023, Bad Bunny adquirió una mansión en Hollywood Hills por aproximadamente 8,8 millones de dólares, que cuenta con amplios espacios y una piscina con vistas panorámicas. Un año después, expandió su presencia en el mercado angelino con otra compra de 8,3 millones de dólares en el exclusivo vecindario de Bird Streets, anteriormente propiedad de Ariana Grande.