En el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el gobierno argentino ha puesto en marcha una serie de proyectos que buscan atraer capital privado a sectores claves de la economía nacional. Desde la implementación de este régimen, se han aprobado 20 iniciativas que totalizan inversiones comprometidas por un monto superior a los 57.000 millones de dólares. Estos proyectos no solo prometen un significativo impulso económico, sino que también tienen el potencial de generar alrededor de 100.000 puestos de trabajo, tanto en las fases de construcción como en las de operación.
A la fecha, dos de estos proyectos ya están operativos, mientras que una decena más se encuentra en plena etapa de construcción. El resto, que aún está en fases previas, se halla en proceso de evaluación y desarrollo. Este avance refleja el interés del sector privado en invertir en Argentina, a pesar de los desafíos económicos que enfrenta el país. La Ley Bases, creada en 2024 y extendida hasta julio de 2027, proporciona un marco regulatorio y beneficios fiscales que han incentivado estas inversiones.
Es destacable que hay 25 proyectos adicionales en espera de evaluación, que representan un compromiso de inversión que supera los 110.000 millones de dólares, lo que indica un panorama alentador para el futuro económico argentino. La capacidad de generar más de 145.000 empleos adicionales es un factor clave que podría contribuir a la estabilidad laboral en varias provincias del país. Estos datos subrayan la importancia de fomentar un entorno propicio para la inversión extranjera y local, en un momento donde la creación de empleo es una prioridad.
Uno de los proyectos más emblemáticos del RIGI es el Parque Solar El Quemado, desarrollado por YPF Luz, que se ha convertido en el primer proyecto aprobado y en funcionamiento. Con una capacidad de 305 MW, este parque fotovoltaico, ubicado en Jocolí, Mendoza, representa el 11% de la potencia solar instalada en Argentina. La inversión de 212 millones de dólares demuestra el compromiso del capital nacional en el desarrollo de energías renovables, alineándose con las tendencias globales hacia la sostenibilidad.
En Buenos Aires, el Parque Eólico Olavarría, impulsado por PCR y Acindar, avanza en su construcción con una inversión de 276 millones de dólares. Este proyecto, que generará 180 MW, está destinado a abastecer plantas industriales y se espera que comience a operar en diciembre de 2026, consolidándose como el tercer proyecto del RIGI en entrar en funcionamiento.
El proyecto más ambicioso aprobado hasta el momento es el de licuefacción de gas natural (FLNG) de Southern Energy, que incluye a grandes jugadores como Pan American Energy y YPF. Con una inversión inicial de 7.000 millones de dólares, este proyecto tiene el potencial de escalar hasta más de 15.000 millones en dos décadas. Se prevé que el primer buque de licuefacción comience a operar en noviembre de 2027, y ya ha asegurado más de la mitad de su producción, lo que marca un hito significativo para el sector energético argentino. La firma de un contrato con la empresa estatal alemana Securing Energy for Europe por un volumen considerable de GNL demuestra la viabilidad y el interés internacional en los recursos energéticos del país.



