El Consejo del Banco de la Reserva de Australia resolvió por unanimidad mantener la tasa de interés de referencia en el 4,35%, luego de tres subas consecutivas desde principios de año. La decisión era esperada por los analistas y responde, según explicó la institución, a que la política monetaria continúa siendo “algo restrictiva”. Por ese motivo, el organismo optó por dejar sin cambios el costo del dinero mientras evalúa la evolución de la economía.
El banco central australiano advirtió que la inflación todavía es “demasiado elevada” y estimó que no regresará al punto medio de su rango objetivo, ubicado entre el 2% y el 3%, hasta principios de 2028. La entidad señaló además que la interrupción del suministro mundial de petróleo está impactando de manera directa sobre los precios y que existen indicios de que el encarecimiento de los combustibles se está trasladando a otros bienes y servicios.
“Es probable que la inflación se mantenga elevada durante algún tiempo”, sostuvo la institución. El Consejo también alertó que este impulso inflacionario se suma a las presiones sobre la capacidad productiva de la economía y no descartó nuevas subas de tasas ante los riesgos alcistas para los precios.
En ese marco, el Banco de la Reserva de Australia afirmó que mantiene como prioridad evitar que la inflación elevada se consolide. Para alcanzar ese objetivo, consideró necesario que el crecimiento de la demanda agregada siga siendo moderado, de manera de reducir las presiones sobre la capacidad productiva y encaminar nuevamente la inflación hacia el rango establecido.



