Con la llegada de marzo, se anticipa una serie de incrementos en diversos servicios esenciales que afectarán el bolsillo de los argentinos. Estos aumentos abarcan áreas como el transporte público, las prepagas y los alquileres, generando preocupación entre los consumidores.
El contexto inflacionario actual es un factor determinante en estos ajustes. Según estimaciones de analistas privados, la inflación podría situarse entre el 2,5% y el 3% en febrero, tras un 2,9% registrado en enero. Por su parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estima un aumento del 2,1%, aunque esta cifra fue obtenida antes de conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del primer mes del año.
En cuanto al transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se confirmaron aumentos significativos. A partir del 16 de marzo, las tarifas de las "líneas nacionales" que operan en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense experimentarán un incremento del 7,7%. Este ajuste se suma al aumento del 31% que ya se aplicó a mediados de febrero. En el ámbito de los alquileres, los contratos que aún están bajo la normativa de la derogada Ley de Alquileres verán un aumento del 33,89%, conforme al Índice de Contratos de Locación (ICL). Por otro lado, las cuotas de las empresas de medicina prepaga también subirán entre un 2,9% y un 3,2% en marzo, afectando a los copagos de los afiliados.
En el sector de energía, se espera que el Gobierno Nacional confirme incrementos en las tarifas de Edenor y Edesur en el AMBA. Mientras tanto, la provincia de Buenos Aires ya oficializó sus nuevas tarifas de luz, que comenzarán a regir el 1° de marzo. Los usuarios sin subsidios verán un aumento del 17%, con un costo medio que pasará de $46.100 a $52.000, mientras que los usuarios residenciales experimentarán un ajuste del 12%, con un incremento en su factura de $28.500 a $33.300.

