En el transcurso de 2025, los precios de las viviendas tanto nuevas como usadas en España experimentaron un notable incremento en todas las comunidades autónomas, aunque con variaciones significativas en los porcentajes. En catorce de estas regiones, el costo de la vivienda nueva se elevó a tasas de dos dígitos, mientras que el de la vivienda de segunda mano aumentó más del 10% en cada una de ellas.
La combinación de una creciente demanda de vivienda, la limitada disponibilidad de propiedades y un entorno de tipos de interés en descenso han contribuido a este ascenso en los precios. Los analistas advierten que, a corto plazo, no se prevén cambios drásticos en esta tendencia, aunque existe preocupación por posibles tensiones en los mercados energéticos debido a conflictos internacionales, lo que podría afectar la inflación y ralentizar la demanda.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las Islas Baleares lideraron el aumento en el precio de la vivienda nueva, con un incremento promedio del 13,4% en comparación con 2024. En este contexto, otras comunidades como Castilla y León y Andalucía también destacaron con crecimientos significativos. En el segmento de la vivienda usada, todos los territorios vieron aumentos notables, siendo Aragón, Murcia y La Rioja los que registraron las subidas más pronunciadas, superando el 14% en sus incrementos.



