La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP) ha logrado establecer un nuevo acuerdo paritario que beneficiará a las empleadas domésticas en Argentina. Este acuerdo, que se formalizó tras intensas negociaciones entre sindicatos y representantes de los empleadores, prevé un esquema de aumentos escalonados que se implementará entre abril y julio de 2026. En el contexto actual, donde la inflación ha generado una presión significativa sobre los ingresos, este entendimiento se presenta como un alivio para muchas trabajadoras del sector.
Los incrementos salariales estipulados en el acuerdo son acumulativos y se distribuyen de la siguiente manera: un aumento del 1,8% en abril, 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio. Es importante destacar que cada aumento se aplica sobre el salario ya ajustado del mes anterior, lo que asegura que las trabajadoras verán un incremento real en sus ingresos conforme avanza el año. Este enfoque escalonado busca no solo mejorar la situación económica de quienes trabajan en casas particulares, sino también adaptarse a la inestabilidad económica del país.
Además de los aumentos porcentuales, el acuerdo incluye modificaciones en una suma no remunerativa que había sido otorgada previamente. En este sentido, se acordó que el 50% de los $20.000 otorgados en marzo de 2026 se incorporará al salario básico, lo que impactará positivamente en el cálculo del aguinaldo correspondiente a mitad de año. Este ajuste es particularmente relevante, ya que el Sueldo Anual Complementario (SAC) debe pagarse antes del 30 de junio, lo que significa que los empleadores tienen un plazo definido para cumplir con esta obligación.
El impacto de este acuerdo no se limita únicamente a la mejora de los salarios básicos. También se ha renovado el adicional por zona desfavorable, el cual ahora se sitúa en el 31% sobre los salarios mínimos, beneficiando a trabajadores de áreas específicas como la Antártida y las Islas del Atlántico Sur, así como a aquellos que laboran en el Partido de Patagones, en la provincia de Buenos Aires. Esta medida busca compensar las dificultades adicionales que enfrentan las trabajadoras en regiones de difícil acceso o con condiciones laborales más exigentes.
Por otro lado, el acuerdo mantiene vigente el adicional por antigüedad, que se establece en un 1% por cada año trabajado, tomando como referencia el 1° de septiembre de 2020. Esta cláusula es fundamental para reconocer la trayectoria y el compromiso de las trabajadoras del hogar, quienes a menudo enfrentan desafíos significativos en el ámbito laboral y social.
El reciente acuerdo paritario no solo es un reflejo de la lucha constante por mejores condiciones laborales, sino que también subraya la importancia de la negociación colectiva en la defensa de los derechos de las trabajadoras. En un país donde la informalidad laboral es alta, la formalización de acuerdos como este representa un paso crucial hacia la dignificación de un sector que ha sido históricamente desprotegido. La implementación de estas medidas no solo mejorará la calidad de vida de las empleadas domésticas, sino que también contribuirá a una sociedad más justa e igualitaria.


