El presidente de Adif y Adif Alta Velocidad, Luis Pedro Marco de la Peña, ha reconocido la existencia de una crisis de fiabilidad y confianza en el sistema ferroviario español. Durante su intervención en la jornada 'El sistema ferroviario español: Balance y futuro', el directivo hizo un llamado a combatir el catastrofismo mediante la presentación de datos concretos y realidades documentadas. Esta crisis, que afecta tanto a la percepción pública como a la operativa interna, ha llevado a la administración ferroviaria a replantearse su enfoque y estrategias para recuperar la confianza del usuario.

Marco destacó que, a pesar de los problemas evidentes que enfrenta Adif, la entidad está trabajando activamente para superar esta crisis. Subrayó la importancia de combatir la narrativa negativa que rodea al ferrocarril español, enfatizando que la solución radica en ofrecer información verificable y en implementar mejoras tangibles. La reorganización interna que se está llevando a cabo busca no solo resolver los problemas actuales, sino también preparar a Adif para los desafíos futuros.

Uno de los aspectos más relevantes mencionados por Marco fue el nuevo convenio de financiación que se encuentra en las etapas finales de negociación con el Ministerio de Hacienda. Este acuerdo, que tiene una duración prevista de cinco años, ha sido calificado como "profundamente ambicioso" y refleja un enfoque de responsabilidad financiera que la entidad necesita en el actual contexto macroeconómico. Adif enfrenta una deuda que supera los 21.000 millones de euros, una cifra que, aunque alguna vez fue considerada manejable, hoy en día representa un obstáculo significativo para su operativa.

El presidente de Adif advirtió que continuar por la misma senda sería una "tremenda irresponsabilidad" y enfatizó la necesidad de una reducción real y comprometida de la deuda. Este enfoque no solo es crucial para la sostenibilidad financiera de Adif, sino que también es vital para garantizar que se pueda continuar invirtiendo en la modernización de la infraestructura ferroviaria. En este sentido, la implementación de un plan de transformación y resiliencia está en marcha, con una inversión prevista de más de 6.000 millones de euros.

Los ejes de este plan incluyen la mejora y modernización de la red ferroviaria convencional, el desarrollo de nuevas líneas y un enfoque en mejorar las conexiones del tráfico de mercancías. Marco enfatizó la importancia del ferrocarril como un actor fundamental en la movilidad sostenible y conectada, un aspecto cada vez más relevante en el contexto de la transición hacia un transporte más ecológico y eficiente. Esta visión se alinea con los corredores transeuropeos y las conexiones que buscan integrar aún más el transporte ferroviario en el contexto europeo.

En términos de seguridad, el presidente de Adif anunció un acuerdo significativo con los sindicatos que representa un aumento del 12% en el personal técnico de mantenimiento. Esta medida, que busca fortalecer la seguridad integral de los usuarios, es un paso importante hacia el fortalecimiento de la confianza en el sistema. Marco aclaró que esta propuesta ya se había gestado antes de los recientes acontecimientos que han puesto de relieve la necesidad de un enfoque renovado en la gestión del ferrocarril.

Finalmente, Luis Pedro Marco reafirmó los compromisos de Adif en la mejora del modelo ferroviario español, que ha sido objeto de admiración en otros países europeos. Su liderazgo en este desafío busca posicionar a Adif en "la primera liga europea" del transporte ferroviario, destacando la importancia de seguir avanzando en proyectos pasados y en desarrollo que no solo benefician al sector, sino que también son vitales para la movilidad del futuro.