Este lunes, el mercado cambiario argentino retoma sus actividades tras el largo fin de semana, en un contexto marcado por la incertidumbre y la cautela. En esta jornada, el dólar oficial mayorista se establece en $1.394, mientras que el dólar blue se sitúa en $1.405. También se observa que el dólar Contado con Liquidación (CCL) supera los $1.480, reflejando la complejidad del entorno económico actual.

La reanudación de operaciones se produce en un clima de expectativa, ya que durante la tarde de hoy, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer su informe sobre la distribución del ingreso correspondiente al cuarto trimestre de 2025. Este informe es crucial para entender la evolución social en un contexto donde la economía enfrenta desafíos significativos, especialmente en términos de desigualdad y poder adquisitivo.

A nivel internacional, la situación se complica aún más debido a que las bolsas de valores europeas se encuentran cerradas por el feriado de Semana Santa. Sin embargo, el foco de atención global sigue centrado en el conflicto en Medio Oriente, que mantiene en vilo a los mercados. El precio del petróleo se mantiene elevado, superando los u$s108 por barril, en medio de la presión que ejerce el ultimátum del presidente Donald Trump a Irán para que reabra el Estrecho de Ormuz antes de la fecha límite estipulada.

En el ámbito local, el ministro de Economía, Luis Caputo, se pronunció este domingo sobre la situación inflacionaria, reconociendo que la inflación de marzo podría ser más alta de lo previsto debido a las repercusiones de la guerra. A pesar de ello, Caputo descartó categóricamente la posibilidad de una estanflación y defendió la fortaleza del programa económico implementado por su gestión, atacando a la prensa y a la oposición en sus declaraciones. "No hay estanflación, los datos muestran lo contrario", afirmó, insistiendo en que la actividad económica y el consumo se mantienen robustos.

Caputo expresó también su descontento con la cobertura mediática, sugiriendo que el periodismo tiene una percepción negativa hacia su administración. Aseguró que los datos económicos son indiscutibles y que, a pesar de las críticas, el país está alcanzando récords en términos de producto bruto y actividad económica. "El periodismo nos declaró la guerra", concluyó, evidenciando así su frustración con la narrativa que sostiene la prensa.

La tensión geopolítica en Medio Oriente, sumada al aumento en los precios del petróleo, continúa ejerciendo presión sobre la inflación y las tasas de interés a nivel global. Mientras tanto, en el ámbito local, las dudas sobre el carry trade aumentan y se consolida la preferencia de los inversores por bonos en pesos ajustados por inflación, buscando refugio ante la volatilidad del tipo de cambio. Esta dinámica refleja un clima de desconfianza que podría afectar futuras decisiones de inversión en el país, ante la incertidumbre económica persistente.