Las acciones del sector tecnológico, muchas de ellas representadas por Cedears en el mercado local, han sufrido una significativa corrección en 2026. Este fenómeno se da en un contexto de rotación sectorial, incertidumbres macroeconómicas y un creciente escepticismo respecto a la rentabilidad del elevado gasto en inteligencia artificial.
El impacto ha sido considerable, con numerosas empresas líderes reduciendo su capitalización bursátil en decenas de miles de millones de dólares desde sus máximos históricos. Este cambio de tendencia en el mercado indica que los inversores ya no están dispuestos a aceptar múltiplos altos basados únicamente en expectativas de crecimiento, sino que demandan resultados concretos y una monetización efectiva de la inteligencia artificial.
Un factor clave en esta dinámica es el aumento en la inversión en infraestructura tecnológica. Se estima que las principales empresas del sector destinarán alrededor de 600.000 millones de dólares en 2026, en áreas como centros de datos, chips y desarrollo de IA. Aunque inicialmente esta inversión fue bien recibida, ahora surge la inquietud sobre cuándo comenzarán a verse beneficios tangibles.
En este contexto, algunos analistas locales observan oportunidades en la caída de precios. Microsoft, por ejemplo, ha disminuido un 26% desde sus máximos y se considera una opción defensiva debido a su liderazgo en la nube y su sólida base de clientes. Por otro lado, Booking Holdings también ha visto una caída similar, pero mantiene un potencial sólido gracias a su escala global.
Entre las empresas más afectadas se encuentran Salesforce, que ha perdido cerca del 47% de su valor, y Adobe, con una caída del 44%. A pesar de estas pérdidas, se argumenta que sus balances son robustos y que la integración de herramientas de IA podría ayudarles a sostener sus modelos de negocio, siempre y cuando logren monetizar adecuadamente estas innovaciones sin dañar sus operaciones tradicionales.



