En el transcurso de la última semana, los mercados financieros internacionales mostraron un aumento notable en las acciones del sector tecnológico y una mayor confianza entre los inversores, dejando atrás las inquietudes provocadas por los conflictos militares en Oriente Medio. A pesar del repunte en los precios del petróleo, que experimentó un incremento del 11,2%, los activos argentinos no lograron capitalizar completamente esta tendencia positiva. En este contexto, las acciones de las empresas vinculadas a la energía destacaron por sus rendimientos, mientras que otros sectores enfrentaron dificultades debido a la volatilidad del dólar y la desaceleración económica del país.
El índice Nasdaq, que refleja el desempeño de las acciones tecnológicas, alcanzó un récord de 24.836 puntos tras un aumento del 1,7% en la semana. Por su parte, el S&P 500 también marcó un nuevo máximo, cerrando en 7.165 puntos con un avance del 0,7%. Entre las empresas que impulsaron este crecimiento, Nvidia se destacó con un aumento del 4%, lo que llevó su capitalización de mercado a más de 5 billones de dólares, un hito histórico para la compañía, gracias a la creciente demanda de semiconductores para inteligencia artificial.
Sin embargo, este optimismo en Wall Street no se tradujo en un desempeño similar en el mercado argentino. Las acciones locales mostraron debilidad, afectadas por un incremento en el precio del dólar y cifras negativas respecto a la actividad económica. A pesar de ello, las compañías del sector energético lograron resultados positivos, siendo Vista Energy la que más creció con un ascenso del 7,8% en dólares. Asimismo, el ADR de YPF incrementó su valor en un 5%, alcanzando los 42,94 dólares, y Tenaris registró un avance del 10,5%. En contraste, otras empresas como Pampa Energía, Mercado Libre y Grupo Galicia vieron caer sus acciones, reflejando un panorama mixto en el mercado local.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró la semana por debajo de los 2.900.000 puntos, específicamente en 2.840.787 puntos, lo que representa un descenso semanal del 1,7% en pesos y una caída del 4% en dólares, en medio de un aumento del “contado con liquidación”. Este desempeño negativo se extendió a los bonos en dólares, que también registraron caídas durante la semana; los Bonares y Globales retrocedieron un 0,9% y un 1,2%, respectivamente, mientras que los Bopreal cayeron un 0,7%. A pesar de esto, los analistas destacan que en el acumulado del año, tanto los Bonares como los Globales muestran un aumento del 2,8% y 3%, respectivamente.
La tensión en los mercados se hace evidente en el aumento del riesgo país para Argentina, que se incrementó en 41 puntos, alcanzando los 560 puntos básicos, el nivel más alto desde abril. Esta medida, que refleja el diferencial de tasas entre los bonos argentinos y los estadounidenses, subraya la desconfianza de los inversores en el contexto de inestabilidad global, exacerbada por el conflicto en Irán. A pesar de las caídas en los bonos durante la semana, los rendimientos de la curva soberana se mantienen por debajo del 10% anual, lo que puede ofrecer un respiro a los inversores en busca de estabilidad.
Con la temporada de balances en marcha, la atención se centra en las grandes tecnológicas, mientras Wall Street intenta sostener sus niveles máximos. Los analistas son optimistas respecto a una posible resolución del conflicto en Medio Oriente, aunque el precio del crudo Brent sigue manteniéndose por encima de los 100 dólares, lo que podría seguir influyendo en la actividad económica global y local. La combinación de estos factores sugiere que el camino hacia la recuperación puede ser desafiante para Argentina, que enfrenta tanto presiones internas como externas en su búsqueda de estabilidad financiera.



