Este viernes, los activos argentinos mostraron un desempeño diverso en un contexto de mayor apetito global por el riesgo, impulsado por un alto al fuego en el Golfo Pérsico y la reciente flexibilización en el mercado cambiario local. Estas condiciones han permitido una leve recuperación en algunos sectores, aunque el mercado continúa enfrentando desafíos significativos.

En Wall Street, los índices cerraron con resultados mixtos. El Nasdaq, que agrupa a las empresas tecnológicas, registró un incremento del 0,4%, mientras que el Dow Jones de Industriales sufrió una caída del 0,6%. Este contraste refleja la volatilidad que caracteriza a los mercados en la actualidad, donde factores externos, como las tensiones geopolíticas y las decisiones monetarias, juegan un papel crucial en la dinámica del mercado.

El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires experimentó una ligera disminución del 0,03%, finalizando en 2.998.770 puntos. Sin embargo, es notable que durante la jornada alcanzó un máximo intradía de 3.046.565 puntos, el nivel más elevado desde el 10 de febrero del presente año, lo que indica que a pesar de la caída, hay un interés creciente en la compra de acciones argentinas.

En el sector energético, los ADR de YPF, la petrolera estatal, observaron un aumento del 0,6% en Wall Street, cotizando a 42,95 dólares, en un entorno donde el precio del petróleo se redujo en cerca del 2%. Este comportamiento sugiere una resiliencia en la industria, aunque la incertidumbre global sobre las materias primas sigue siendo un factor preocupante.

Por otro lado, los bonos soberanos en dólares, tanto los Bonares como los Globales, registraron un incremento promedio del 1%. Esto es un indicativo del renovado interés en la deuda argentina, en un contexto donde el riesgo país, medido por JP Morgan, se redujo en tres puntos básicos, situándose en 553. Esta es una señal alentadora, dado que el riesgo país había alcanzado un mínimo de 547 puntos en la mañana, el más bajo desde el 5 de marzo.

Las compras de divisas realizadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para mantener sus reservas internacionales han sido claves en esta jornada. En su intervención cambiaria, la entidad monetaria absorbió 457 millones de dólares, lo que representa más del 80% de la oferta de contado del día. Esta inyección de liquidez ha contribuido al comportamiento alcista del mercado de renta fija, a la vez que se espera que las recientes medidas de flexibilización del BCRA continúen impulsando la normalización del mercado cambiario, un objetivo que se alinea con la agenda económica del actual gobierno.

El tipo de cambio interbancario se ajustó a la baja, alcanzando los 1.370 pesos, mientras que el dólar en el mercado informal, conocido como 'blue', se mantuvo estable a 1.390 pesos. Este equilibrio en el mercado cambiario es un buen augurio, pero los inversores permanecen atentos a los posibles cambios en la política económica y monetaria del país.

Además, la preocupación por la inflación en Estados Unidos también está en la mira de los analistas. Este mes, la inflación general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en EE. UU. subió un 3,3% en comparación con el año anterior y un 0,9% mensual, lo que representa un aumento significativo desde febrero. Este fenómeno inflacionario podría influir en las decisiones de la Reserva Federal respecto a las tasas de interés, afectando también el clima de inversión en Argentina y la región. Los economistas anticipan que las tasas de interés permanecerán elevadas por un tiempo prolongado, lo que podría impactar en los flujos de capital hacia mercados emergentes como el argentino.