El ciclista danés Jonas Vingegaard, integrante del equipo Visma-Lease a Bike, ha demostrado su gran capacidad en la montaña al conquistar la novena etapa del Giro de Italia 2026. Esta etapa, que abarcó un recorrido de 184 kilómetros entre Cervia y Corno alle Scale, no solo reafirmó su dominio en las ascensiones, sino que también lo posicionó como uno de los principales contendientes para arrebatarle la 'maglia rosa' al portugués Afonso Eulálio del Bahrain-Victorious, quien se mantiene como líder de la clasificación general.
A pesar de no haber vestido aún el codiciado maillot rosa, Vingegaard, bicampeón del Tour de Francia y defensor del título en La Vuelta, ha dejado en claro que su fuerza en la alta montaña lo sitúa como el favorito entre los ciclistas que aspiran a la victoria en esta edición del Giro. Hace tan solo dos días, el danés ya había mostrado su destreza en el Blockhaus, y en esta oportunidad, ofreció otra actuación espectacular, consolidándose como el ciclista más fuerte en las alturas.
A medida que se acercaba la meta, con poco más de dos kilómetros restantes, el austriaco Felix Gall, del equipo Decathlon CMA CGM, lanzó un ataque que Vingegaard no tardó en seguir. Juntos alcanzaron al escapado Giulio Ciccone, del Lidl-Trek, a quien dejaron atrás en su búsqueda del triunfo. Una vez superada la pancarta del último kilómetro, Vingegaard ejecutó un ataque decisivo que dejó a Gall sin respuesta, cruzando la meta con una ventaja de 12 segundos sobre el austriaco.
Detrás de ellos, el italiano Davide Piganzoli, también del Visma-Lease a Bike, y el neerlandés Thymen Arensman, del Netcompany-INEOS, llegaron a 34 segundos del ganador. Por su parte, Eulálio logró minimizar las pérdidas y solo cedió 41 segundos frente a Vingegaard, lo que le permitió mantener la 'maglia rosa' y ampliar su ventaja con otros competidores. El luso ahora lidera con una diferencia de 2:24 minutos sobre Vingegaard, mientras que Gall ocupa la tercera posición a 2:59 minutos.
Esta etapa se desarrolló en el contexto de una jornada animada, donde se formó una escapada numerosa que incluía a Ciccone, Davide Ballerini, quien se adjudicó el esprint intermedio en Marzabotto, y Einer Rubio del Movistar, que fue el primero en coronar el puerto de Querciola y el Kilómetro Red Bull de Vidiciatico. Aunque llegaron a tener una renta de hasta tres minutos sobre el pelotón, el control ejercido por los equipos Decathlon y Bahrain-Victorious fue clave para neutralizar cualquier intento de fuga.
El avance hacia Corno alle Scale vio a Ciccone intentar distanciarse del grupo principal, pero los esfuerzos de Vingegaard y Gall frustraron sus intentos de éxito. Finalmente, el danés se llevó su segunda victoria de etapa en esta edición del Giro, consolidando su estatus como un serio aspirante al título.
Los ciclistas tendrán un merecido descanso este lunes, antes de enfrentar el martes la décima etapa, que consistirá en una contrarreloj individual de 42 kilómetros en la Toscana, un recorrido llano y recto con apenas un par de curvas en U. Este desafío representará un momento crucial en la competencia, donde los corredores deberán demostrar su capacidad en una disciplina que a menudo puede cambiar el rumbo de la clasificación general.



