Valeria Mazza se encuentra en una de las etapas más significativas de su vida familiar, observando cómo sus hijos han alcanzado la adultez y están forjando sus propios caminos profesionales. En particular, su hijo Tiziano ha logrado el gran anhelo de cualquier deportista: participar en los Juegos Olímpicos. La reconocida modelo argentina, establecida entre Europa y Latinoamérica mientras equilibra su carrera y su vida familiar, vive este momento con la emotividad de una madre que ve cómo el esfuerzo y la dedicación de su hijo se concretan en el ámbito deportivo.
"Lo hemos vivido con mucha felicidad y orgullo, porque como bien mencionas, el sueño olímpico es el máximo para cualquier deportista. Ver cómo se cumplen sus anhelos es realmente hermoso", expresó Valeria, visiblemente emocionada al referirse a su hijo. La modelo, profundamente conectada con su familia, no puede ocultar la alegría que le genera este logro, que siente como propio y que representa el esfuerzo compartido a lo largo de los años.
Además de celebrar los éxitos deportivos de su familia, Valeria también se manifiesta sobre el amor en la vida de quienes le rodean. Muy unida a Blanca Romero, no escatima en elogios sobre la nueva relación sentimental de su amiga: "¡Viva el amor! Me alegra que la gente encuentre la felicidad en el amor, y me encanta que Blanca esté disfrutando de esta etapa". Con su característico humor, recuerda entre risas las charlas sobre los deseos de Blanca de encontrar pareja: "Siempre decía que iba a venir a Argentina a buscar un novio. ¡Y aquí está, lo encontró más cerca de lo que pensaba!".



