La Federación Tunecina de Fútbol ha oficializado el nombramiento de Hervé Renard como nuevo director técnico de la selección nacional, en un giro inesperado que se produce pocas horas después de la destitución de Sabri Lamouchi. Esta decisión fue motivada por la contundente derrota sufrida por el equipo tunecino en su primer encuentro del Grupo F del Mundial 2026, donde cayó ante Suecia con un abultado 5-1 en Monterrey. La federación, a través de un comunicado, ha expresado su confianza en que la vasta experiencia de Renard pueda cambiar la trayectoria de un equipo que busca mantenerse con vida en el torneo.
El anuncio formal se realizó el martes, y en él se especificó que Renard asumirá la dirección del equipo de inmediato, manteniendo las mismas condiciones contractuales que su predecesor. Además, se incluyó una cláusula que permitirá renegociar el contrato del técnico francés al final del torneo, dependiendo del rendimiento del equipo en la competición. Este aspecto revela la naturaleza crítica de la situación actual del fútbol tunecino, que se encuentra bajo presión por la necesidad de avanzar a la siguiente fase del mundial.
La salida de Lamouchi se produce tras un breve periodo al mando del equipo, donde su gestión se limitó a cinco partidos, con un saldo de una victoria, un empate y tres derrotas. La dirección de la federación justificó la decisión de cesar a Lamouchi como una medida urgente para intentar reactivar el rendimiento del plantel, que se vio profundamente afectado por la reciente derrota ante Suecia. Según diversas fuentes cercanas a la federación, la continuidad de Lamouchi ya estaba en discusión tras el desalentador resultado de 5-0 en un amistoso previo al mundial frente a Bélgica.
Renard, originario de Aix-les-Bains, Francia, cuenta con una sólida trayectoria en el fútbol internacional, especialmente en selecciones africanas. Este será su tercer Mundial consecutivo en el que dirigirá a un equipo diferente, habiendo estado al frente de Marruecos en Rusia 2018 y de Arabia Saudita en Qatar 2022, donde alcanzó notoriedad tras vencer a la selección argentina en su debut. De hecho, Renard había anticipado que la Albiceleste podría consagrarse campeona, un presagio que se cumplió al final del torneo.
La carrera de Renard en el fútbol africano se distingue por logros significativos, como la conquista de la Copa Africana de Naciones con Zambia en 2012 y con Costa de Marfil en 2015, lo que lo ha establecido como una figura respetada en el ámbito del fútbol del continente. Además, ha dirigido a selecciones como Angola y Marruecos, y ha tenido experiencias en clubes europeos como USM Alger, Sochaux y Lille. Más recientemente, ocupó el cargo de entrenador de la selección femenina de Francia y volvió a dirigir a Arabia Saudita.
La relación entre Lamouchi y Renard tiene un matiz interesante, dado que en 2014, Renard asumió la dirección de Costa de Marfil tras la renuncia de Lamouchi. Ahora, la historia se repite en el contexto tunecino, donde el francés toma el mando después de la salida de su colega, quien había sido nombrado en enero de este año. La coincidencia en sus trayectorias añade un nivel extra de intriga a la situación actual de la selección tunecina.
El desafío inmediato que enfrenta Renard es revitalizar a un plantel desmoralizado después de su inesperado debut y preparar al equipo para su próximo encuentro, que se jugará el sábado ante Japón en Monterrey. Posteriormente, Túnez se medirá ante Países Bajos, donde será crucial mejorar el rendimiento para mantener esperanzas de avanzar a la fase de eliminación directa del torneo. La confianza en la capacidad de Renard para revertir la situación será fundamental en los próximos días, ya que la presión recae sobre sus hombros para guiar a las Águilas de Cartago hacia un futuro más prometedor.



