Donald Trump quedó en el centro de la ceremonia de premiación en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, después de que España venciera 1-0 a Argentina en la final del Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá. El mandatario estadounidense fue abucheado por los aficionados cuando ingresó al campo junto con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para entregar el trofeo.
Trump e Infantino le dieron la copa al capitán español, Rodrigo Hernández. Luego, el presidente de Estados Unidos conversó con Rodri y otros integrantes de la selección, que esperaban levantar el trofeo, aunque no lo hicieron mientras Trump permaneció junto al grupo. Incluso Infantino pareció incómodo ante la situación, pero el mandatario insistió en ubicarse cerca de los futbolistas.
Finalmente, Trump se apartó unos metros y posó en el extremo derecho de la fotografía de la celebración de España, que consiguió su segunda estrella mundial después de la obtenida en Sudáfrica 2010. La escena recordó lo ocurrido en la final del Mundial de Clubes del año pasado, cuando el presidente estadounidense tampoco abandonó el escenario y permaneció en las imágenes de la consagración, pese a las miradas de los jugadores del Chelsea.
La final entre España y Argentina fue el primer partido del Mundial al que asistió Trump. Su presencia durante la ceremonia generó una fuerte reacción de los hinchas, que también expresaron su rechazo a Infantino cuando ambos ingresaron al campo de juego.



