En el marco de la preparación para el partido contra Inglaterra, el entrenador de la selección de Panamá, Thomas Christiansen, expresó su descontento respecto a la reciente modificación en las reglas de desempate del Mundial 2026. Durante una conferencia de prensa realizada en East Rutherford, el técnico hispano-danés argumentó que la nueva norma, que establece el enfrentamiento directo como criterio de desempate antes que la diferencia de goles, "no es buena para la competición". Según Christiansen, esta regla podría afectar la emoción y la competitividad de los partidos, ya que limita las posibilidades de los equipos involucrados.
Christiansen hizo hincapié en que la nueva regulación podría desvirtuar la esencia del juego, ya que, por ejemplo, su selección se enfrentará a Inglaterra sin posibilidades de avanzar a la siguiente fase. Panamá, que se encuentra en el cuarto lugar del grupo L, ya está eliminada después de haber perdido ante Croacia por 1-0. Esta situación significa que, incluso si los canaleros logran vencer a Inglaterra, no podrán superar a la selección croata en la tabla, lo que, según el entrenador, "le quita un poco la gracia" al encuentro.
La llegada de nuevas normas siempre genera expectativas sobre su impacto en el rendimiento de los equipos. En este caso, Christiansen mencionó que el nuevo criterio puede hacer que algunos partidos pierdan importancia competitiva. Con un equipo ya eliminado, la motivación para competir con la misma intensidad se ve afectada, lo que podría llevar a un juego menos emocionante para los aficionados. Para el técnico, es crucial que todos los partidos mantengan su relevancia y atractivo para los espectadores.
Además de su crítica a las reglas de desempate, Christiansen también se refirió a las pausas de hidratación implementadas durante los partidos. Aunque reconoció que estas son comprensibles en climas calurosos, consideró que en lugares como Toronto, donde se disputó un partido de la fase de grupos, no eran necesarias. "No solo se piensa en el futbolista, sino también en el bolsillo", afirmó, sugiriendo que estas interrupciones podrían ser más una cuestión comercial que una medida de seguridad para los jugadores.
El entrenador, que se convirtió en el técnico con más partidos dirigidos en la historia de la selección panameña, se encuentra ante lo que podría ser su último encuentro al mando del equipo. Desde que asumió el cargo en 2020, Christiansen ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo la no clasificación al Mundial de Catar 2022. Sin embargo, ha llevado a Panamá a importantes finales, como la de la Copa Oro 2023 y la Nations League de la Concacaf en 2025, lo que ha demostrado su capacidad para competir a nivel internacional.
De cara al encuentro contra Inglaterra, Christiansen expresó un sentimiento de orgullo por haber llevado a Panamá a la cita mundialista, aunque también admitió que la experiencia ha sido agridulce. A pesar de haber competido en dos partidos previos sin poder marcar, el técnico se mostró esperanzado de que su equipo pueda sumar sus primeros puntos en un Mundial, un objetivo que evoca el primer gol en la historia del país en el torneo, logrado en el Mundial de Rusia 2018. En este contexto, el partido contra Inglaterra no solo representa una oportunidad para mejorar su desempeño, sino también para dejar una huella positiva en la historia del fútbol panameño.
La selección de Panamá está lista para enfrentar a una de las potencias del fútbol mundial, con la esperanza de demostrar su valía y romper con la racha negativa de sus participaciones anteriores en Copas del Mundo. La expectativa crece tanto dentro como fuera del campo, y el resultado de este encuentro podría marcar un antes y un después en la historia del fútbol panameño.



