En un escenario cargado de expectativa, el encuentro entre Independiente del Valle y Rosario Central, realizado en el Estadio Banco Guayaquil de Quito, se vio opacado por un altercado entre los capitanes de ambos equipos, Ángel Di María y Júnior Sornoza. Durante el cierre de la primera mitad, una serie de empujones, insultos y gestos de provocación desataron un conflicto que obligó a los compañeros de ambos jugadores a intervenir y separarlos. Este incidente no solo capturó la atención en el estadio, sino que también se convirtió en un tema candente en las redes sociales, donde las imágenes del cruce se viralizaron rápidamente.

El altercado tuvo lugar en los últimos minutos del primer tiempo, cuando el marcador se mantenía sin goles. Di María, visiblemente frustrado por una decisión del árbitro brasileño Raphael Claus que interrumpió un ataque prometedor de Rosario Central, se acercó al centro del campo justo cuando Sornoza reclamaba un penal al referí. En ese instante, el campeón del mundo aparentemente expresó su desacuerdo hacia el ecuatoriano, quien no tardó en responder con un empujón. Tal escalada de tensión llevó a que los planteles de ambos equipos se acercaran, con el defensor argentino Mateo Carabajal intentando calmar la situación sin éxito.

La intervención de los compañeros fue clave para controlar el conflicto, separando a Di María de Sornoza, quien también fue apartado por sus compañeros. El árbitro Claus no dudó en amonestar a ambos jugadores, citándolos al inicio del segundo tiempo para instarles a mantener la calma y evitar que la situación se repitiera. Este episodio ya estaba en boca de todos antes de que comenzara la segunda parte, evidenciando la atmósfera cargada que se había generado en el campo.

El origen de la tensión entre Di María y Sornoza se remonta a las acciones que ocurrieron previamente en el partido. Antes del descanso, el delantero argentino había forzado una falta, lo que llevó a Sornoza a acusarlo de simular. Este roce inicial encendió la chispa de un enfrentamiento que, al final de la primera etapa, se convirtió en un conflicto abierto. Además, el historial de Sornoza, quien había sido expulsado en el primer partido del grupo, aportó una capa adicional de tensión a la situación, ya que el volante ecuatoriano había demostrado ser un jugador impulsivo en momentos críticos.

El partido, correspondiente a la sexta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, era crucial para determinar el líder del Grupo H. Rosario Central llegó como puntero, con 13 puntos, tras obtener cuatro victorias y un empate, mientras que Independiente del Valle acumulaba 10 unidades. Ambos equipos ya habían asegurado su lugar en los octavos de final, pero el primer puesto del grupo estaba en juego, lo que aumentaba la presión sobre los jugadores.

El segundo tiempo comenzó con un claro dominio de Independiente del Valle, que buscaba aprovechar la localía para consolidar su posición. Justin Lerma estuvo cerca de abrir el marcador al estrellar un remate en el palo, y el arquero Jeremías Ledesma se destacó con varias intervenciones clave, incluyendo una atajada notable a un cabezazo de Carlos “Charlie” González. Sin embargo, la jugada más polémica llegó cuando Daykol Romero ingresó al área y, tras un contacto con Ignacio Ovando, cayó al suelo. Claus no dudó en señalar penal sin recurrir al VAR, y Sornoza, el mismo jugador involucrado en el cruce con Di María, fue el encargado de ejecutar la pena máxima, que finalmente significó el único gol del encuentro. Con este resultado, Independiente del Valle se quedó con la victoria por 1 a 0 y alcanzó a Rosario Central en puntos, aunque el Canalla mantuvo el primer puesto por mejor diferencia de goles.