El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llegó a Argelia procedente de Nueva York para reunirse con el presidente argelino, Abdelmayid Tebune, en el Palacio de El Mouradia. La visita, de carácter exprés, busca dar por superada la crisis diplomática que comenzó hace cuatro años tras el respaldo de España al plan de autonomía marroquí para el Sáhara.
El viaje se produjo después de que Sánchez asistiera en Nueva York a la final del Mundial de fútbol, en la que España se impuso 1-0 a Argentina. El retraso en su llegada obligó a realizar ajustes en la agenda prevista. Además de sus actividades en Argelia, el jefe del Ejecutivo tiene previsto recibir esta tarde a la selección española en el Palacio de la Moncloa.
Sánchez viajó acompañado por la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. La agenda contempla una ofrenda floral en el Monumento a los Mártires, un encuentro entre Sánchez y Tebune y una reunión ampliada con las delegaciones de ambos gobiernos. La jornada finalizará con una declaración conjunta de los dos presidentes y un almuerzo oficial.
Con la visita, ambos gobiernos pretenden escenificar el comienzo de una nueva etapa en la relación bilateral y dejar atrás el desencuentro provocado por el cambio de postura español sobre el Sáhara. También buscan impulsar los vínculos en los ámbitos energético y económico.



