Jorge Sampaoli se retiró en silencio luego de la derrota por 3-0 de Talleres ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en el estadio Víctor Antonio Legrotaglie. El entrenador observó buena parte del encuentro desde el banco con el rostro desencajado y la capucha del buzo ajustada, en una escena que reflejó el momento que atraviesa el equipo cordobés.

Después del pitazo final, Sampaoli no brindó declaraciones, abandonó el vestuario antes que los jugadores y subió al micro del plantel sin realizar comentarios. Valentín Depietri y Santiago Fernández fueron los futbolistas designados por Talleres para hablar con los medios y asumieron la responsabilidad por la derrota. Hasta el momento, la dirigencia del club no difundió ninguna comunicación oficial sobre la situación del entrenador, cuya continuidad quedó bajo la lupa.

Para el partido en Mendoza, Sampaoli había introducido modificaciones tácticas. Valentín Fascendini y Emiliano Chiavassa aparecieron entre las novedades, mientras que Ronaldo Martínez y Valentín Dávila comenzaron en el banco. El técnico también buscó una alternativa ofensiva con Depietri y Rick Lima Morais como falsos nueves, aunque el planteo no logró modificar el desarrollo del encuentro.

Gimnasia y Esgrima de Mendoza se puso en ventaja a los nueve minutos. Agustín Módica convirtió de penal luego de una infracción de Augusto Schott sobre Luciano Cingolani, una acción que provocó los reclamos de Sampaoli desde el banco. El conjunto mendocino terminó imponiéndose por 3-0 y profundizó las dudas alrededor del presente de Talleres y del futuro del entrenador.