Pep Guardiola estuvo cerca de convertirse en el entrenador de la selección italiana, pero finalmente rechazó la propuesta de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC). La situación fue revelada por Paolo Maldini, ex director deportivo de la Azzurra, en una entrevista publicada este domingo por el diario Corriere della Sera.
Italia inició la búsqueda de un nuevo técnico después de la dimisión de Gennaro Gattuso, quien no consiguió la clasificación para el Mundial de 2026. Durante el proceso, la FIGC evaluó distintas alternativas. Andrea Pirlo quedó descartado por su vinculación con una casa de apuestas rusa, mientras que Carlo Ancelotti tampoco pudo asumir porque Brasil había ratificado su respaldo al entrenador.
Maldini contó que el contacto con Guardiola se produjo de manera presencial, luego de que el técnico catalán manifestara su interés por dirigir una selección nacional. “A través de unos amigos, había expresado la idea de entrenar a una selección nacional. Fuimos a visitarlo a Barcelona, almorzamos juntos y hablamos durante todo el día. Estaba muy tentado. Estuvo a punto de aceptar. Incluso empezó a escribir alineaciones en un papel”, relató el exdirectivo.
Según Maldini, Guardiola era considerado por los dirigentes italianos como “el entrenador que mejor representa el juego técnico y ofensivo”. Además, negó que las pretensiones económicas hubieran impedido el acuerdo y sostuvo que el dinero no representó un obstáculo durante las conversaciones. La negociación, sin embargo, no llegó a concretarse y el entrenador finalmente declinó la oferta de la selección italiana.



