La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha decidido reabrir las puertas a los hinchas visitantes en dos encuentros de la Primera Nacional, marcando un hito significativo en el regreso de la normalidad al fútbol argentino. Los partidos seleccionados son Quilmes contra Nueva Chicago y Colegiales frente a Temperley, los cuales se jugarán en el Estadio Centenario y en Munro, respectivamente. Esta iniciativa, que se llevará a cabo en el marco de la décima fecha del torneo, se presenta como una prueba piloto que busca evaluar el impacto de la presencia de público visitante en el fútbol del ascenso.
El regreso de las hinchadas visitantes es un paso crucial, considerando que desde 2007, tras una serie de incidentes violentos, se había establecido una prohibición casi total de la asistencia de público visitante en estos encuentros. La AFA ha expresado su agradecimiento a las autoridades de seguridad de la provincia de Buenos Aires, específicamente al ministro Javier Alonso y al titular del APreViDe, Guillermo Cimadevila, quienes jugaron un rol clave en la autorización de esta medida. La colaboración entre la AFA y estas entidades refleja un esfuerzo conjunto por reestablecer la convivencia pacífica en los estadios y devolver la alegría a los aficionados.
En un comunicado oficial, la AFA hizo un llamado a los hinchas de las cuatro instituciones involucradas para que vivan este regreso como una celebración del deporte, instando a todos a comportarse de manera responsable y cumplir con las normas de conducta. Este mensaje busca generar un ambiente seguro y festivo que permita disfrutar del fútbol en su máxima expresión. La entidad deportiva también ha dejado en claro que este primer paso es solo el inicio de un proceso que podría abrir las puertas a la vuelta definitiva de los hinchas visitantes en el futuro.
La historia de la prohibición de público visitante en el Ascenso argentino es larga y dolorosa, marcada por episodios de violencia que han dejado una huella en el deporte nacional. Uno de los eventos más significativos ocurrió en 2007, durante un partido de promoción entre Nueva Chicago y Tigre, que desencadenó una serie de restricciones que han persistido a lo largo de los años. Aunque la Primera División había mantenido un acceso más flexible para los aficionados visitantes, la situación se volvió insostenible tras un trágico asesinato en 2013, que llevó a la AFA a extender la restricción a todas las categorías del fútbol argentino.
Los clubes involucrados han mostrado un gran entusiasmo por esta nueva etapa. Quilmes, a través de sus redes sociales, destacó la importancia de esta colaboración con la AFA y las autoridades de seguridad, expresando su deseo de que este evento sea una fiesta del fútbol. Asimismo, el club manifestó su agradecimiento hacia la Comisión Directiva de Nueva Chicago por su disposición al diálogo y la cooperación en la realización de esta prueba. La invitación a los hinchas de ambos equipos es clara: disfrutar del espectáculo con respeto y responsabilidad.
Por su parte, Temperley y Colegiales también han hecho eco de esta iniciativa, alentando a sus seguidores a asistir y a contribuir con un comportamiento ejemplar. Este regreso no solo representa una oportunidad para los hinchas de vivir el fútbol de una manera más completa, sino que también se presenta como una prueba crucial para la seguridad en los estadios. La AFA y los clubes esperan que esta experiencia sirva como base para futuras decisiones sobre la asistencia de público visitante en el Ascenso, permitiendo así que el fútbol argentino recupere una parte fundamental de su esencia.
En conclusión, el retorno de los hinchas visitantes al Ascenso, aunque en forma de prueba, simboliza un avance en la búsqueda de un ambiente más seguro y amigable en el fútbol argentino. La comunidad futbolística está expectante ante los resultados de esta iniciativa, que podría marcar el comienzo de un nuevo capítulo en la relación entre aficionados y clubes, y el anhelo de que el espectáculo vuelva a ser un verdadero encuentro de pasiones, donde la rivalidad se viva en paz y la alegría del fútbol se respete en cada tribuna.



