El caso que involucra a Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), ha tomado un giro significativo en los tribunales. La semana pasada, el juez federal Ariel Lijo comenzó a recibir diversas solicitudes tanto de la fiscalía como de las defensas en relación con el peritaje de unos audios que se le atribuyen a Spagnuolo. Este peritaje tiene como objetivo determinar si la voz que se escucha en las grabaciones es efectivamente la del exfuncionario, quien está bajo investigación por supuestas maniobras de corrupción dentro del organismo que dirigía.
El fiscal Franco Picardi ha sido claro en su intención de citar a Spagnuolo para que aporte su voz en una grabación que sirva de referencia para el análisis de las grabaciones en cuestión. Esta solicitud forma parte de un conjunto de seis propuestas que el fiscal ha presentado para enriquecer el estudio pericial, el cual está a cargo de la Dirección Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional. Picardi también ha solicitado la intervención de la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), un organismo especializado en el análisis de evidencias digitales, lo que subraya la complejidad de la situación.
Uno de los aspectos más delicados que se abordarán durante el peritaje es la posibilidad de que los audios hayan sido manipulados mediante inteligencia artificial. Esto ha llevado al fiscal a solicitar una serie de análisis técnicos que determinarán si las grabaciones son de origen humano o si han sido generadas por sistemas automáticos. La búsqueda de características técnicas que permitan identificar la naturaleza de la voz es crucial, ya que cualquier hallazgo en este sentido podría influir en el desarrollo del caso y en la percepción de la evidencia presentada.
Adicionalmente, la fiscalía ha pedido que se realice una caracterización técnica de los archivos de audio, lo que incluye una comparación de los parámetros acústicos y fonéticos. Esta evaluación será fundamental para discernir si existen ediciones o manipulaciones en los audios, lo que podría complicar la postura de las defensas que argumentan la nulidad del caso debido a la supuesta ilegalidad de los audios. Este tipo de análisis es vital para establecer la fiabilidad de la evidencia, especialmente en un contexto tan cargado de implicaciones legales.
La defensa de Spagnuolo, así como otros imputados en la causa, como el lobista Miguel Ángel Calvete y la droguería Suizo Argentina, han comenzado a designar peritos de parte para auditar el estudio forense. Este movimiento sugiere que las partes están preparadas para cuestionar la validez de los procedimientos que se están llevando a cabo. Se espera que en una próxima audiencia, el juez Lijo convoque a todas las partes para discutir las pretensiones relacionadas con el peritaje y establecer un marco claro para su ejecución.
Finalmente, es importante señalar que las defensas han argumentado a favor de la doctrina del “fruto del árbol envenenado”, que sostiene que cualquier evidencia obtenida a partir de pruebas ilegales debe ser desestimada. Si logran demostrar que los audios fueron obtenidos de manera ilegal, esto podría tener repercusiones significativas en el curso de la investigación y en la validez de las acusaciones. La resolución de este caso no solo depende de la verificación de la autenticidad de los audios, sino también de las decisiones judiciales que se tomen en torno a la legalidad de la evidencia en cuestión.



