El actor estadounidense Samuel L. Jackson cuestionó públicamente a la Argentina en sus redes sociales, a la que calificó como “uno de los países más racistas del mundo, si no el más racista”. En un mensaje dirigido a la comunidad negra, pidió que no apoyara al seleccionado argentino durante la Copa Mundial de la FIFA.

“Estimada comunidad negra... Por favor, no hinchen ni apoyen a la Argentina para que gane la Copa Mundial de la FIFA. Históricamente, Argentina ha sido uno de los países más racistas del mundo, si no el más racista”, escribió Jackson. El planteo fue presentado en el borrador como una acusación infundada y vinculado con una campaña de críticas contra el país durante su participación en el Mundial, aunque no se precisan allí los nombres de los medios o intelectuales que habrían participado.

El episodio reabrió la discusión sobre las formas que adopta el racismo en distintos países. La posición expresada en el texto sostiene que la Argentina no es un país racista, aunque reconoce la existencia de personas con conductas racistas, comportamientos que pueden ser sancionados por las normas vigentes.

En ese sentido, el borrador contrapone la situación argentina con la historia de Estados Unidos y su discriminación contra la población afrodescendiente. También menciona la Guerra de Secesión, desarrollada entre 1861 y 1865, y estima que el conflicto dejó unos 700 mil muertos, equivalentes al 2% de la población estadounidense de ese período.

Además, recuerda que, un siglo después, en varios estados del sur todavía existían baños, medios de transporte, bares y otros espacios diferenciados para personas afroamericanas. El texto señala que la segregación racial fue una forma de discriminación extendida y que comenzó a ser combatida, aunque el borrador recibido queda inconcluso en ese punto.