Racing Club logró un pasaje a las semifinales del Torneo Proyección de Reserva en un encuentro electrizante contra Independiente, disputado en el predio del Rojo, Villa Domínico. La victoria por 3-2 no solo eliminó a su eterno rival, sino que también avivó la ilusión de los hinchas de la Academia, que vieron a su equipo luchar hasta el último minuto. Uno de los momentos más destacados fue el gol decisivo de Leandro Milito, hijo del histórico Diego Milito, quien selló la remontada en un partido lleno de emociones.

Desde el comienzo, Racing mostró su intención de dominar el encuentro y, a los pocos minutos, Jeremías Arias logró abrir el marcador con un gol que tomó por sorpresa a la defensa de Independiente. Sin embargo, esa ventaja inicial no trajo calma al equipo visitante. Al inicio del segundo tiempo, el Rojo despertó y, en un abrir y cerrar de ojos, dio vuelta el partido: Joshua Velárdez igualó el marcador y Facundo Valdez le dio la ventaja al local, poniendo el 2-1 que parecía encaminar a Independiente hacia la clasificación.

La dinámica del clásico cambió drásticamente con esa secuencia de goles. Independiente, impulsado por su remontada, tomó el control del partido y parecía tener la situación bajo control. No obstante, Racing demostró su resiliencia. Con determinación, el equipo dirigido por Sebastián Romero no se rindió ante la adversidad y logró empatar el partido a quince minutos del final, gracias a un tanto de Gonzalo Escudero que revitalizó el ánimo de los jugadores y de sus seguidores.

El final del partido estuvo cargado de tensión y emoción. Racing, envalentonado por el empuje de su reciente gol, se lanzó al ataque en busca del triunfo. La jugada que cambió el rumbo del partido se produjo a los 41 minutos del segundo tiempo, cuando una acción individual del ecuatoriano permitió que Leandro Milito, en un momento decisivo, empujara la pelota al fondo de la red, desatando la euforia de los hinchas visitantes que se habían trasladado a Villa Domínico.

Con el marcador final de 3-2, Racing no solo logró avanzar a semifinales, sino que también se deshizo de Independiente, prolongando así su racha positiva en estos clásicos de Reserva. Este triunfo se suma a la buena actuación del equipo en la fase regular, donde ya había conseguido un empate ante el mismo rival en la etapa anterior, evidenciando una clara tendencia de superación en los enfrentamientos directos.

Ahora, con esta victoria, Racing se prepara para enfrentar al ganador del cruce entre Vélez Sarsfield y Newell’s Old Boys en la próxima instancia del torneo. Vélez, que lideró su grupo con catorce victorias, ya se había cruzado con la Academia anteriormente, en un partido que terminó en empate 1-1. La expectativa crece entre los seguidores de Racing, que ven este próximo desafío como una oportunidad para acercarse a la gran final.

El gol de Leandro Milito no solo fue crucial para el desenlace del clásico, sino que también representa la continuidad de la tradición goleadora de su familia, ya que su padre, Diego, y su tío, Gabriel, son considerados leyendas del fútbol argentino. Tras el pitazo final, Leandro reflexionó sobre la importancia de este momento, señalando que no solo fue un triunfo personal, sino un logro colectivo que fortalece al equipo en su camino hacia el éxito.