La jueza a cargo del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, en Barcelona, ha decidido imponer prisión provisional eludible bajo fianza de 1 millón de euros a Jonathan Andic tras encontrar indicios de su supuesta participación activa y premeditada en la muerte de su padre, Isak Andic, el fundador de la reconocida marca de moda Mango. Este trágico suceso tuvo lugar en diciembre de 2024 en las Cuevas del Salnitre de Collbató, un escenario que ha cobrado notoriedad no solo por su belleza natural, sino ahora también por el dramático desenlace familiar que allí ocurrió.
En el auto judicial, la jueza ha destacado múltiples contradicciones en las versiones que ha dado Jonathan Andic en diferentes momentos tras el incidente. En su primera declaración, efectuada el mismo día de la muerte de su padre, Jonathan aseguró que se había adelantado de manera significativa mientras caminaban juntos, indicando que no lo vio caer porque su padre se había detenido para tomar fotografías. Sin embargo, en una segunda versión, ofrecida el 31 de diciembre de 2024, cambió su relato, afirmando que su padre había utilizado el teléfono móvil durante el trayecto y que conversaban habitualmente durante sus paseos.
Este cambio de narrativas ha llevado a la jueza a cuestionar la veracidad de sus afirmaciones, especialmente dado que, si ambos caminaban juntos, resulta poco probable que Jonathan no hubiera notado la caída de su padre. A esto se suma que, según las pruebas de localización del vehículo de Jonathan, el hijo había estado en el lugar de los hechos en varias ocasiones antes del trágico evento, lo que contradice su defensa de que no había estado allí recientemente.
La relación entre Jonathan y su padre ha sido objeto de análisis por parte de la magistrada, quien ha recibido testimonios de testigos que confirman que, desde 2015, existían tensiones significativas entre ambos. Esta crisis familiar se intensificó cuando Isak Andic decidió alejar a su hijo de la dirección de la empresa familiar, lo que generó un distanciamiento notable que se ha evidenciado en los mensajes de Whatsapp entre ellos, donde se observa que el interés de Jonathan por el dinero fue un punto de fricción constante.
A medida que se acercaba la fecha del incidente, Jonathan se enteró de que su padre estaba considerando realizar cambios en su testamento, creando una Fundación destinada a ayudar a los necesitados. Este conocimiento pareció provocar un cambio en la conducta de Jonathan, quien intentó reconciliarse con Isak, reconociendo que su actitud hacia el dinero había sido problemática. En un intento de acercamiento, Jonathan propuso una excursión a su padre, lo que finalmente los llevó a la fatídica caminata en la que ocurrió la tragedia.
La jueza también ha considerado un informe de la Unidad de Intervención de Montaña de los Mossos, que realizó simulacros para esclarecer las circunstancias de la muerte de Isak Andic. La combinación de las contradicciones en los testimonios de Jonathan, la historia de tensiones familiares y los análisis de las evidencias físicas están generando un marco complejo en el que se desarrollará este caso, que no solo toca las fibras más íntimas de una familia, sino que también pone en jaque la imagen pública de una de las marcas más icónicas de la moda española.



