Un episodio polémico marcó el encuentro de cuartos de final del torneo masculino de hockey sobre hielo en los Juegos Olímpicos de Invierno. El choque entre Canadá y República Checa se vio ensombrecido por una jugada que cuestionó la decisión arbitral y generó un intenso debate entre los aficionados y expertos de la disciplina. Según diversos informes, un error del equipo arbitral permitió que hasta ocho jugadores checos se encontraran en el hielo durante el tercer período, lo que resultó en un gol decisivo en un momento en que el marcador estaba empatado.
El partido, disputado en un ambiente de gran tensión, se mantuvo igualado durante gran parte del tiempo reglamentario. A poco más de 12 minutos del final, Ondrej Palát, delantero de la selección checa, logró marcar un gol que desató la controversia. Imágenes posteriores confirmaron que la República Checa había alineado más jugadores de los permitidos, superando el límite establecido de cinco patinadores de campo y un arquero, lo que planteó serias dudas sobre la imparcialidad del arbitraje.
El entrenador canadiense, Jon Cooper, se abstuvo de emitir comentarios tras la consulta de los medios sobre el incidente. Mientras tanto, el seleccionador checo, Radim Rulik, no ocultó su descontento y expresó: “Siento que hay un temor a arbitrar en contra de Canadá. Estábamos jugando prácticamente contra seis jugadores. No quiero excusarme, pero el video respalda mi afirmación. Este no es un torneo justo…”. La controversia se amplió en medios deportivos, donde se cuestionó la actuación arbitral y se analizó la jugada que definió el resultado del partido, elevando inquietudes sobre la regulación en el hockey sobre hielo.



