Boca Juniors sufrió una dura eliminación en la Copa Libertadores 2026 al perder 0-1 frente a Universidad Católica en su estadio, La Bombonera, durante la última jornada del Grupo D. Este resultado dejó al equipo dirigido por Claudio Úbeda en la tercer posición, lo que lo obliga a competir en los playoffs de la Copa Sudamericana. Esta derrota marca un hito negativo, siendo la primera vez en 32 años que el club no avanza más allá de la fase de grupos.

Leandro Paredes, capitán y figura clave del equipo, ingresó al campo de juego con una sobrecarga en el isquiotibial, situación que él mismo reconoció al concluir el partido. A pesar de su evidente incomodidad y limitaciones físicas, el mediocampista decidió no abandonar la cancha, lo que refleja su compromiso pero también plantea interrogantes sobre la gestión del dolor en un contexto tan decisivo. El entrenador Úbeda respaldó su decisión, reconociendo la voluntad de Paredes de luchar en un momento complicado para el club.

La autocrítica de Paredes fue contundente y sincera. Al analizar el desempeño del equipo, el volante expresó su desilusión por no haber alcanzado los objetivos planteados al inicio de la temporada. "Duele porque teníamos mucha ilusión de pelear en esta competencia, al igual que en la anterior", afirmó, haciendo alusión también a la eliminación sufrida el año anterior ante Alianza Lima. Además, enfatizó la necesidad de reflexionar sobre el rendimiento del equipo y de trabajar para mejorar en el futuro.

El contexto reciente del equipo también fue un tema relevante en las declaraciones del capitán. Paredes mencionó la racha negativa de resultados en los partidos como local, señalando que en los últimos encuentros, a pesar de generar oportunidades, los resultados no favorecieron al equipo. “Ligamos muy poco en los últimos partidos en casa”, comentó, lo que subraya una tendencia preocupante que se refleja en las estadísticas: Boca ha obtenido solo una victoria en sus últimos seis enfrentamientos, lo que lo ha llevado a una situación crítica en el torneo.

En cuanto a la continuidad de Claudio Úbeda como entrenador, Paredes se mostró cauto y prefirió no especular sobre el futuro del cuerpo técnico. “La decisión sobre la continuidad de Úbeda corresponde al club. No somos nosotros quienes tomamos esas determinaciones”, afirmó, dejando entrever que las decisiones estratégicas deben ser tomadas por la dirigencia. Por su parte, Úbeda también evitó profundizar en el tema, sugiriendo que las decisiones se deberán tomar tras una evaluación exhaustiva del desempeño del equipo y sus resultados.

El diálogo entre los jugadores y la dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, parece ser constante, según lo indicado por Paredes. “Siempre estamos en contacto. Todos somos conscientes de que necesitamos mejorar para cumplir con nuestras metas”, expresó el capitán, lo que indica un ambiente de colaboración en busca de soluciones a la crisis actual. La reciente derrota ante Universidad Católica, que se suma a la eliminación en octavos del Torneo Apertura, deja a Boca Juniors sin títulos ni competencias de relevancia en el primer semestre del año, una situación que preocupa a la afición y la dirección del club.

Por último, a pesar de la difícil jornada, Paredes recibió una noticia favorable horas antes del partido, lo que podría aportar un poco de alivio en medio de la tormenta. Sin embargo, el futuro del equipo queda marcado por la necesidad de una reconstrucción que permita a Boca volver a ser competitivo en el ámbito continental y nacional. Las próximas decisiones que tome la dirigencia serán cruciales para definir el rumbo del club en el corto y mediano plazo.