En un inicio prometedor para su gira europea de amistosos, la selección de Paraguay logró una victoria por 0-1 sobre Grecia en un encuentro disputado en el estadio Georgios Karaiskakis de El Pireo. El único gol del partido llegó a los 52 minutos, gracias a un magistral tiro libre ejecutado por Diego Gómez. Este triunfo se presenta como un paso alentador en la preparación del equipo para el Mundial de 2026, donde Paraguay busca dejar atrás 16 años de ausencia en la máxima cita del fútbol.

El encuentro, dirigido por el entrenador argentino Gustavo Alfaro, mostró a un Paraguay que supo capitalizar sus oportunidades, a pesar de que la selección griega dominó la posesión del balón durante gran parte del primer tiempo. Con un juego basado en la circulación y el control, el equipo heleno, bajo la dirección de Ivan Jovanovic, intentó generar peligro en el área paraguaya, pero se encontró con un sólido Gastón Olveira, quien tuvo su debut como arquero de la Albirroja.

Gómez, quien milita en el Brighton de la Premier League y es considerado uno de los jóvenes talentos más prometedores de Paraguay, demostró su valía en el encuentro. Su gol no solo significó la victoria, sino que también reafirmó su rol clave dentro del esquema táctico del equipo. Con apenas 22 años, su capacidad para ejecutar tiros libres se traduce en una herramienta valiosa para la selección, que busca encontrar en este tipo de situaciones la manera de hacer la diferencia en partidos cerrados.

El desarrollo del segundo tiempo trajo consigo una distribución más equilibrada del balón, mientras ambos entrenadores comenzaron a realizar cambios estratégicos en sus alineaciones. En total, se realizaron nueve sustituciones por cada lado, lo que permitió a ambos cuerpos técnicos evaluar a nuevos jugadores en un contexto competitivo. Entre los debutantes se destacó Maurício Magalhães, quien ingresó en reemplazo de Gómez, aportando frescura al ataque paraguayo.

Es interesante notar que, a pesar de la victoria, Paraguay tuvo que trabajar arduamente para contener los embates griegos, que, si bien no lograron concretar sus llegadas, mostraron una buena capacidad para generar juego en el medio campo. La presión constante de los helenos durante la primera mitad puso a prueba la defensa paraguaya, que tuvo que ajustar su estrategia para evitar sorpresas en el marcador.

Con este triunfo, Paraguay se prepara para su próximo desafío, donde enfrentará a Marruecos el 31 de marzo en el Estadio Bollaert-Delelis en Francia. Este nuevo amistoso será otra oportunidad para que el equipo continúe con su proceso de adaptación y consolidación de un plantel que busca recuperar su lugar en el escenario mundial. La expectativa es alta, no solo por el rendimiento del equipo, sino también por la evolución de sus jugadores más jóvenes, quienes serán fundamentales en la búsqueda de un lugar en el Mundial de 2026.