Paola Suárez ha marcado su regreso al ámbito del tenis oficial tras varios años de ausencia. En el Club Náutico Hacoaj, la extenista se presentó como la nueva capitana del equipo argentino de la Billie Jean King Cup, asumiendo el desafío con la misma determinación que la llevó a ocupar los primeros lugares del ranking mundial.

Acompañada por su hijo Álvaro, de 10 años, Suárez, quien fue número 1 en dobles y acumuló 44 títulos en esta categoría, inició una nueva etapa a los 49 años, rodeada del cariño y respeto que ha cosechado a lo largo de su carrera. Su regreso no fue meramente ceremonial, ya que mostró un gran interés en cada aspecto de la preparación de las jugadoras, comenzando con una conferencia de prensa en la que estuvo acompañada por figuras destacadas del tenis argentino.

Las miradas de las jugadoras, entre las que se encontraban Nadia Podoroska y Julia Riera, estaban puestas en Suárez, quien, desde sus inicios en Pergamino hasta convertirse en una figura emblemática del tenis femenino, ha enfrentado numerosos desafíos. "Estoy muy emocionada y asumo este rol con gran responsabilidad", afirmó Suárez, consciente de que su tarea va más allá de lo técnico, buscando construir una sólida identidad de equipo y potenciar a las jugadoras en su camino hacia la élite del tenis.