El delantero español Mikel Oyarzabal, figura clave de la Real Sociedad, compartió sus pensamientos en la previa de la esperada final de la Copa del Rey Mapfre 2025-26, que enfrentará a su equipo con el Atlético de Madrid en el icónico Estadio de La Cartuja, en Sevilla. En una conferencia de prensa realizada este viernes, Oyarzabal se refirió a la mezcla de nervios y emoción que siente al llegar a este tipo de instancias, señalando que esas sensaciones son un indicativo de la pasión y el deseo de triunfar que aún persiste en él y en sus compañeros.
"Estoy nervioso, no voy a mentir", reconoció el capitán del equipo, y añadió que esos nervios pueden ser positivos, ya que reflejan la ilusión y la vitalidad que se requieren en momentos decisivos como este. Para Oyarzabal, es fundamental canalizar esos sentimientos y enfocarse en el partido, dejando de lado cualquier duda o ansiedad que podría restar energía al equipo. "Hay que intentar expulsar esos nervios y convertirlos en algo positivo para afrontar el desafío", expresó, haciendo hincapié en que la confianza y la tranquilidad son esenciales para alcanzar el éxito.
El futbolista también recordó la experiencia que vivió su equipo hace cinco años, cuando alcanzaron una final de manera distinta. El regreso a una nueva final genera un sentimiento de orgullo y felicidad, especialmente porque podrán contar con el apoyo de su afición, familiares y amigos. "Es un momento especial, y estar aquí con todos ellos es motivo de celebración", manifestó Oyarzabal, resaltando la importancia del respaldo emocional que brinda la comunidad.
Respecto al rendimiento del equipo, el delantero se mostró optimista sobre las posibilidades de victoria. "Llegamos en buena forma, como cualquier equipo que se presenta a una final, y tengo la firme convicción de que este puede ser nuestro día", afirmó. La confianza en el trabajo realizado y en la capacidad del equipo es fundamental para afrontar el encuentro con la mentalidad adecuada. Sin embargo, Oyarzabal también es consciente de que el resultado final dependerá de múltiples factores que se desarrollarán en la cancha.
A medida que se acerca el gran día, el capitán de la Real Sociedad se dedicó a transmitir calma y seguridad a los jugadores más jóvenes del plantel. Aseguró que lo más importante es recordar que el fútbol es un juego que se aprende desde pequeños y que, en momentos de presión, hay que dejar que la habilidad y la experiencia fluyan sin pensar demasiado. "Cuando jugás al fútbol con libertad, las cosas suelen salir mejor", sostuvo, reflexionando sobre el balance entre la experiencia y la inconsciencia que a menudo tienen los jugadores más jóvenes.
Por último, Oyarzabal expresó su deseo de que esta final sea una oportunidad más para que el club que ha sido parte de su vida desde su infancia logre un nuevo título. "Para muchos de nosotros, estar en este lugar es un sueño hecho realidad. Queremos disfrutar al máximo y estamos comprometidos a darlo todo en el campo para que nuestros seguidores se sientan orgullosos", concluyó el delantero, dejando en claro la importancia que tiene este encuentro tanto para él como para el club y su afición.



