La jornada del lunes dejó a dos nuevas selecciones en la siguiente fase del Mundial 2026, consolidando aún más la competencia en este torneo que se ha ampliado a 48 equipos. España, en un intenso enfrentamiento ante Portugal, logró imponerse 1-0 gracias a un gol en los últimos minutos, asegurando su lugar entre los ocho mejores. Por su parte, Bélgica demostró su poderío al vencer contundentemente 4-1 a Estados Unidos, en un partido que fue objeto de debate por la habilitación de su jugador Folarin Balogun, quien regresó al campo tras una revisión de su sanción. Con estos resultados, se perfilan dos cruces muy esperados en los cuartos de final: España se medirá a Bélgica en lo que promete ser un duelo electrizante.
La fase de octavos de final se completará este martes con la disputa de los últimos dos encuentros. Argentina, uno de los equipos favoritos del torneo, se enfrentará a Egipto en Atlanta a partir de las 13 horas (hora argentina). Más tarde, Suiza tendrá la oportunidad de demostrar su valía ante Colombia en Vancouver. Los ganadores de ambas confrontaciones se unirán a las selecciones que ya han asegurado su avance, conformando el cuadro definitivo de los cuartos de final.
Con la clasificación de seis selecciones ya confirmada, los cuartos de final comenzarán el jueves 9 de julio, con un atractivo partido inaugural entre Francia y Marruecos. Al día siguiente, se dará paso al esperado choque entre España y Bélgica, seguido por el enfrentamiento entre Noruega e Inglaterra el sábado. El vencedor del encuentro entre Argentina y Egipto se cruzará con el triunfador del partido entre Suiza y Colombia, lo que garantizará un emocionante desenlace en esta edición del Mundial.
El Mundial 2026, que comenzó el 11 de junio, es recordado por la inclusión de los 16avos de final, lo que ha aumentado considerablemente la competencia y el interés por parte de los aficionados. Este torneo, que se lleva a cabo en varias sedes, tiene como primer partido en Miami la fecha del 17 de junio, donde se enfrentarán Arabia Saudita y Uruguay, marcando el inicio de una competencia que promete ser histórica.
El encuentro entre España y Portugal fue un claro reflejo de la tensión que puede surgir en partidos de alta rivalidad, con un desenlace que dejó a los ibéricos celebrando su clasificación mientras que los lusos se despedían del torneo. Por su parte, el partido entre Bélgica y Estados Unidos no solo fue una demostración del potencial europeo, sino también un momento de reflexión para el equipo anfitrión, que no logró cumplir con las expectativas generadas por su condición de local.
La eliminación de Estados Unidos los convierte en el último anfitrión en ser despedido de este Mundial 2026, un resultado que sin duda genera cuestionamientos sobre el desempeño del equipo liderado por el director técnico Mauricio Pochettino. Aunque el equipo mostró destellos de calidad, no logró hacer frente a un Bélgica que dominó el juego desde el primer minuto, justificando su avance a la siguiente fase con un rendimiento sólido y convincente.



