José Mourinho no compareció ante los medios de comunicación ni ofreció la conferencia de prensa posterior al partido que el Real Madrid le ganó este sábado al Villarreal en el Santiago Bernabéu. El encuentro estuvo marcado por la tensión, el ajustado resultado y varias decisiones arbitrales de Díaz de Mera que generaron malestar en el equipo local.
El partido representaba un desafío importante para el conjunto blanco, que retomó LaLiga EA Sports después del parón por selecciones y conocía previamente la victoria del líder, el FC Barcelona. El Madrid consiguió quedarse con los tres puntos en un desarrollo exigente, especialmente desde la expulsión de Vinícius en el minuto 73.
El delantero había convertido el 2-0, aunque el tanto fue anulado por un agarrón de pelo a Renato Veiga. Poco después recibió la tarjeta roja, en una acción que aumentó la tensión en el tramo final. El marcador corto, la expulsión y la cantidad de tarjetas amarillas mostradas a los futbolistas locales llevaron al límite a Mourinho, que siguió el desenlace del encuentro con evidente malestar desde el banco.
El entrenador portugués, que en sus últimas intervenciones había realizado declaraciones contundentes, optó finalmente por no presentarse ante la prensa. El episodio se produjo mientras el técnico sostiene un discurso crítico sobre distintos asuntos vinculados con el club, entre ellos la denuncia del Real Madrid por el caso Negreira y el malestar existente en la institución por las actuaciones arbitrales.



