Mikel Oyarzabal admitió que la selección española todavía no alcanza a dimensionar la importancia de haber ganado el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, apenas dos años después de conquistar el Campeonato de Europa. El delantero destacó la magnitud de la consagración y remarcó el orgullo que siente el plantel tras un nuevo logro internacional.
“Creo que no somos conscientes de lo conseguido, de la magnitud que tiene, ya no sólo el hecho de haber sido campeones del mundo hoy, sino de haberlo conseguido de manera consecutiva con el Campeonato de Europa”, señaló Oyarzabal después del partido. Y agregó: “Nos va a costar un tiempo darnos cuenta de todo esto, pero poco puedo decir más que felicidad, orgullo, muy contentos”.
El atacante nacido en Eibar terminó el torneo con cinco goles, una cifra que igualó los registros de David Villa en Sudáfrica 2010 y Emilio Butragueño en México 1986. Sin embargo, relativizó su marca personal y priorizó el éxito colectivo: “Lo que va a quedar para la historia es la estrella, la medalla y me quedo con eso. Feliz de haber ayudado al equipo por momentos con goles, por otros momentos de otra manera. Es un torneo de todos”.
Oyarzabal también se refirió a Ferran Torres, autor del tanto que definió la final, y aseguró que esa conquista permanecerá en el recuerdo durante mucho tiempo. “Lo mismo que se tiene el gol de Iniesta, pues se va a tener el gol de Ferran para mucho tiempo”, afirmó. Además, compartió su emoción por el desenlace y dedicó el logro al entrenador Luis de la Fuente y a los 26 integrantes del plantel.



