Mick Schumacher, el hijo del legendario piloto Michael Schumacher, ha comenzado su aventura en la IndyCar Series tras su paso por la Fórmula 1. En su debut, realizado en el circuito callejero de San Petersburgo, el joven de 26 años tomó parte de las pruebas y recibió el respaldo de Bobby Rahal, líder de la escudería Rahal Letterman Lanigan Racing. Rahal no solo destacó el desempeño de Schumacher, sino que también hizo un comentario llamativo sobre las diferencias en el ambiente entre ambas categorías.
El ex piloto de Fórmula 1 y ganador de las 500 Millas de Indianápolis en 1986, opinó sobre la presión que puede generar la F1, señalando que “toda esa presión es perjudicial”. En su visión, el enfoque de la IndyCar se basa en un fuerte espíritu de equipo, donde todos colaboran. “Mick debería disfrutar del proceso, y el éxito vendrá casi por sí solo”, agregó Rahal, enfatizando la importancia de aprender a manejar los monoplazas en esta nueva etapa.
Además, Rahal subrayó el contacto cercano y permanente que Schumacher mantiene con sus ingenieros, contrastando con la frialdad del paddock de la Fórmula 1, al que describió como “una prisión de máxima seguridad” que, irónicamente, resulta atractiva para muchos. Por su parte, Mick, quien ha corrido en la F1 con Haas, se mostró optimista tras completar 37 vueltas en su primer día, aunque finalizó en el 23º lugar entre 25 pilotos. "Aprendimos mucho y la sesión adicional para novatos fue una ventaja", afirmó, destacando que la pista era menos bacheada de lo que esperaba.



