Argentina inició su camino en el Mundial 2026 con una contundente victoria frente a Argelia, donde Lionel Messi se destacó al marcar tres goles, alcanzando así el récord de Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo. Este hat-trick no solo representa un hito personal para el capitán del seleccionado argentino, sino que también refuerza su legado en el fútbol mundial, consolidándolo como una de las figuras más destacadas de este deporte.
El primer gol de Messi llegó a los 16 minutos del primer tiempo, cuando recibió un pase entre líneas en el centro del campo. Con su característica habilidad, avanzó unos metros y disparó un zurdazo que se coló en el ángulo, dejando sin opciones al arquero Luca Zidane. Este tanto no solo abrió el marcador, sino que también estableció el tono para el resto del encuentro, evidenciando la superioridad de Argentina desde el inicio.
Antes de su primer gol, Messi había visto cómo le anularon un tanto por una posición adelantada, lo que podría haber afectado a cualquier jugador, pero no a él. La capacidad de recuperarse rápidamente y mantener la concentración es una de las cualidades que lo han llevado a ser considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Tras el primer tanto, el equipo argentino tomó más confianza y comenzó a dominar el juego, buscando ampliar la ventaja.
En la segunda mitad, a los 60 minutos, el capitán volvió a hacerse presente en el marcador. Tras un remate de Alexis Mac Allister que fue rechazado por Zidane, Messi aprovechó el rebote y, con una gran lectura del juego, se posicionó para marcar el 2-0. Este segundo gol no solo elevó el ánimo de su equipo, sino que también demostró el instinto goleador que caracteriza al astro argentino.
Poco después, a los 75 minutos, Messi selló su hat-trick con un disparo potente desde la medialuna del área, que se coló junto al palo derecho del arquero argelino. Este tercer gol no solo fue la culminación de una actuación brillante, sino que también significó un momento histórico para el jugador, quien se convirtió en el máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo con 16 tantos, igualando la marca de Klose.
Este hat-trick es un testimonio de la evolución de Messi a lo largo de su carrera en los mundiales. Si bien en Sudáfrica 2010 no logró marcar goles, en Alemania 2006 anotó uno, en Brasil 2014 hizo cuatro, en Rusia 2018 uno y tuvo un desempeño sobresaliente en Qatar 2022 con siete goles. Este último rendimiento lo catapultó a la cima de la lista de goleadores históricos, lo que solo refuerza su posición como una leyenda del fútbol. No cabe duda de que Messi sigue deslumbrando en el escenario más grande del fútbol, y su legado continúa creciendo con cada partido que juega.



