Lionel Messi se convirtió en el protagonista indiscutido del Clásico del Sol, un encuentro que dejó huella tanto por su rendimiento en el campo como por sus emotivos gestos fuera de él. En el partido, disputado en el Inter&Co Stadium, el equipo de Inter Miami logró una emocionante victoria por 4-2 sobre Orlando City, con la estrella argentina anotando dos goles y proporcionando una asistencia clave.
El partido comenzó de manera complicada para Inter Miami, que se vio rápidamente en desventaja tras los goles de Marco Pasalic y Martín Ojeda. Sin embargo, el equipo, vigente campeón de la Major League Soccer (MLS), mostró una notable mejora en la segunda mitad. Mateo Silvetti fue el primero en descontar, seguido por Messi, quien igualó el marcador con un potente tiro desde fuera del área. Para cerrar su destacada actuación, el capitán argentino asistió a Telasco Segovia y luego selló el triunfo con un gol de tiro libre, convirtiéndose en el primer jugador en marcar en 22 temporadas consecutivas desde su debut.
Además de su impresionante desempeño en el juego, Messi fue protagonista de un gesto que generó gran revuelo. Tras anotar su segundo gol, se dirigió al banco de suplentes de Orlando City con una burla que se volvió viral, preguntando si deseaban su autógrafo. A esto se sumó un conmovedor momento previo al inicio del encuentro, donde Messi abrazó a un niño que lo acompañaba, provocando lágrimas de emoción en el pequeño. Este partido no solo marcó el inicio de la campaña en la MLS para Inter Miami, que consiguió sus primeros tres puntos, sino que también evidenció las áreas que necesitan mejora, especialmente en la defensa, ante la falta de figuras como Sergio Busquets y Luis Suárez. Ahora, el equipo se preparará para un intenso calendario de partidos como visitante, comenzando con su próximo desafío ante DC United en Washington.



